Ante las farc
El frustrado intento para recoger a tres rehenes de las FARC el pasado fin de semana puso en cuestión la capacidad del presidente venezolano Hugo Chávez para actuar como interlocutor ante el grupo guerrillero, tras un año especialmente adverso para él, analizan expertos.
"Chávez parece haber perdido el papel de mediador. Por momentos, tanto él como la prensa oficialista (venezolana) pasó a justificar a las FARC, casi a hacer la apología. Era como si fuese juez y parte", dijo a la AFP el analista Carlos Romero, experto en relaciones internacionales.
Al ser consultado si esa interlocución de Chávez quedó en entredicho, Romero dijo que "la cuestión central ahora es analizar si ha sido efectiva. Tengo la impresión de que no lo ha sido".
Este aparente fiasco se produjo al final de un año adverso para el mandatario venezolano, pocas semanas después de haber perdido en su país un referendum sobre una reforma constitucional que él mismo impulsó.
En el ámbito internacional, Chávez fue objeto en 2007 de crecientes polémicas y críticas, y se produjo un grave deterioro a fines de año en las relaciones entre Venezuela y Colombia.
La promesa de las FARC de entregar unilateralmente a los tres rehenes, Clara Rojas, su hijo Emmanuel (nacido en cautiverio) y la ex congresista Consuelo González surgió precisamente como respuesta de la guerrilla a la decisión del presidente de Colombia, Alvaro Uribe, de cancelar la mediación de Chávez.
Éste había recibido autorización de su par colombiano para mediar en un ambicioso canje humanitario. Sin embargo el 21 de noviembre Uribe anunció que Chávez había establecido contactos no autorizados y, por lo tanto, dejaba de ser reconocido como mediador.
Terra/AFP
