Internacional
LONDRES (Reuters) - Uno de cada cinco médicos nacidos en Africa trabaja en países desarrollados del exterior, según un estudio que resalta el éxodo de doctores y enfermeros crítico para una región afectada por una crisis sanitaria cada vez mayor.
Investigadores estadounidenses emplearon datos de un censo sobre la llegada de profesionales de la salud a nueve países e indicaron que los números aumentaron desde el sondeo anterior, llevado a cabo entre 1999 y el 2001.
Los motivos son claros, dijo Michael Clemens, del Centro para el Desarrollo Global de Washington D.C., quien dirigió el estudio publicado el jueves.
"Un enfermero keniano que trabaja en Londres no está atendiendo personas enfermas (...), sino que está buscando oportunidades profesionales que no están disponibles en su país," dijo Clemens.
Si bien la emigración no es un fenómeno nuevo, su aceleración desde la era de la independencia, en la década de 1960, ha impactado con más dureza en el sector de la salud, ya que el conflicto, la pobreza y la inestabilidad llevan a muchos a buscar trabajo en los países más ricos.
En el estudio, los investigadores estimaron que alrededor de 135.000 médicos y enfermeros profesionales nacidos en Africa ejercen su profesión en países desarrollados. Esto equivale a un quinto de los doctores y al 10 por ciento de los enfermeros.
Con todo, el número varía enormemente, con las guerras civiles y los factores económicos como un tema decisivo, dijeron los expertos.
(Reporte de Michael Kahn; Editada en español por Ana Laura Mitidieri)
Terra/Reuters