SUCESOS
Los Angeles, 30 ene (EFE)- La tranquila ciudad de Monrovia, 20 millas al noreste de Los Ángeles, ha sido nuevamente sacudida por el segundo asesinato relacionado con las pandillas en tres días, confirmaron hoy las autoridades.
El oficial Tony Moore, del comando central del alguacil anunció que un latino, sospechoso de ser miembro de una pandilla, asesinó de un disparo a un joven afroamericano de 19 años, en lo que se considera una venganza entre grupos delictivos.
El ataque, ocurrido ayer cerca de las 8 de la noche, fue hecho desde un vehículo en movimiento que pasó frente a la víctima, quien se encontraba en la calle.
"Esto es muy poco común en Monrovia", aseguró el capitán de la policía Rick Miglia. "Es muy difícil para nosotros entender por qué está pasando esto, con tanta frecuencia, últimamente".
Los disparos fueron realizados desde el asiento del pasajero del automóvil, que las autoridades describieron como de color verde, modelo de mediados de 1990 y posiblemente fabricado por General Motors.
Los sospechosos solamente fueron descritos como "dos hombres hispanos".
Los investigadores sospechan que el ataque es la respuesta a un suceso en el que dos jóvenes hispanas fueron heridas de bala frente a un edificio de apartamentos por dos hombres que huyeron a pie el pasado sábado.
Samantha Salas, de 16 años, murió en el Hospital Metodista de Arcadia a raíz de los disparos, informó la oficina del Forense.
En reciente reunión, el alcalde Phil Reyes y David Hall, presidente del Consejo de Monrovia-Arcadia-Duarte, anunciaron que se ha presentado un aumento en la violencia entre pandillas, como consecuencia del enfrentamiento de grupos latinos y afroamericanos en esas ciudades.EFE lu/cs
Terra/EFE