América Latina
Entre algunos de los temas tratados están el "interés del presidente (Correa) de oficializar las relaciones con la dirección de las FARC por conducto de Juan", según reza el texto del documento de Reyes divulgado a la prensa.
También "el intercambio de información y de control de la delincuencia paramilitar en su territorio" ecuatoriano y a que en Ecuador "están dispuestos a cambiar mandos de la fuerza pública" que no sean favorables a comunidades y civiles de la región.
De acuerdo con el mensaje de Reyes, en el gobierno ecuatoriano "consideran (a Uribe) peligroso en la región".
También se indica que Quito "solicitan a nuestro jefe (el comandante Manuel Marulanda, fundador de las FARC) y del secretariado un aporte que impulse su gestión a favor del canje, que puede ser entregarle al presidente Correa al hijo del profesor Moncayo".
El profesor Gustavo Moncayo es el padre del Pablo Emilio Moncayo, un suboficial del ejército colombiano retenido por las FARC en un ataque a un puesto de comunicaciones militar en 1997.
A cambio de esa entrega de Moncayo, en Ecuador "darían protección a uno nuestro" para que adelante su trabajo de relaciones de forma "discreta" para no correr riesgos de ser capturado o asesinado "por parte del gobierno de Uribe".
A través de su oficial de prensa Edmundo Carrera, el ministro de Seguridad Interna y Externa ecuatoriano, Gustavo Larrea, señaló a la AP que "lo dicho es una mentira, ellos (Colombia) tratan de tapar lo que hicieron" en alusión a los documentos exhibidos por Naranjo.
"Lo vamos a aclarar", añadió en entrevista telefónica.
En una entrevista con la Radio Caracol desde Quito, el viceministro de Defensa de Ecuador, Miguel Carvajal, dijo que "yo no se de dónde sacan (el gobierno colombiano) esa información".
"Es una patraña", dijo Carvajal.
En el segundo documento, del 28 de febrero, Reyes narra al secretariado que fue un "éxito" la operación de entregarle un día antes al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, cuatro ex congresistas colombianos que estaban secuestrados desde hace seis años, pero que "el punto negro" de esa liberación fueron los testimonios de uno de los liberados sobre el grave estado de la ex candidata presidencial colombo-francesa, Ingrid Betancourt.
"El punto negro es el incremento de la presión por Ingrid", quien hasta "donde conozco", dice Reyes, tiene un "temperamento volcánico, es grosera y provocadora con los guerrilleros encargados de cuidarla".
Además como la ex candidata, de 46 años y secuestrada en febrero del 2002, tiene conocimientos de semiología los utiliza "en impactar en contra de las FARC", dijo Reyes en una aparente referencia a las últimas imagenes conocidas de Betancourt a fines del 2007 y en las que aparece visiblemente demacrada, pálida y delgada, con el cabello largo hasta la cintura y en silencio en medio de la selva.
También Reyes narra que por lo que conoce "las relaciones Chávez-Correa no están en su mejor momento" y que Uribe "con frecuencia" le llama telefonicamente para pedirle ayuda para limar asperezas con dirigente venezolano.
Editores: El corresponsal Gonzalo Solano de la AP contribuyó con este despacho.
Terra/AP

