Los delegados cobran cada día mas importancia en el proceso electoral estadounidense, sobre todo en un momento en que políticos como Hillary Clinton y Barack Obama se encuentran en una guerra sin fin por obtener el mayo número de delegados para la convención de su partido. Pero ¿cómo se asignan?
Los delegados o representantes de los principales partidos políticos en Estados Unidos, son los que deciden en el proceso de selección de los candidatos presidenciales, proceso que se realiza a través de convenciones.
Por parte del partido Demócrata, los delegados son elegidos a nivel estatal o local y su función es apoyar a determinado candidato en la convención nacional del partido. Sin embargo no están obligados a votar por ese candidato o el mismo candidato puede eliminar a algún delegado de la lista si tiene duda de su apoyo.
Los demócratas tienen un total de 4049 delegados de los cuales, 796 son superdelegados, esos superdelegado son por lo regular políticos, ya sea miembros del Congreso, ex presidentes, etc. No existe ningún proceso para elegir a los superdelegados, ya que ellos tienen mayor libertad para votar.
¿Cómo se define el peso del candidato?
Cuando un candidato gana en un estado no significa que haya ganado todos los delegados, en el caso del partido Demócrata, se hace por representación proporcional. Es decir si Clinton u Obama obtienen determinado porcentaje de votos en un estado, se le dará ese mismo porcentaje de delegados. Pero si el candidato obtuvo menos del 15 por ciento de votos, no se le asignan delegados.
Para ganar la nominación demócrata se necesitan 2,025 delegados, cifra que hasta ahora es imposible que tanto Obama como Clinton alcancen, por la reñida carrera en la que se encuentran.
¿Es igual para los republicanos?
Aunque manejan un proceso similar, el partido Republicano lo hace de manera distinta, más sencilla.
De los 2,380 delegados, 1,719 son delegados ‘prometidos’, esos son elegidos como los demócratas a nivel local o estatal.
Los republicanos necesitan una cifra mucho menor para obtener la nominación del partido, 1,191 delegados; cifra que John McCain superó el 4 de marzo.
El proceso por estado puede variar, en ocasiones se otorgan los delegados por voto popular, mientras otros utilizan el sistema de proporción de votos –como los demócratas-.
Los republicanos no tienen superdelegados pero tienen delegados ‘sin asignación’ los cuales tienen la libertad de votar por su candidato deseado, aunque no tienen el mismo peso.
Así que cuando observes la siguiente elección primaria recuerda que, según el porcentaje que Hillary u Obama obtengan del voto de los ciudadanos, será el porcentaje asignado en delegados.
Terra Noticias/Agencias