¿Asesinado?
MOSUL, Irak - Paulos Faraj Rahho, el arzobispo católico caldeo en Irak secuestrado el mes pasado, fue hallado muerto, dijeron el jueves funcionarios de la Iglesia en Roma y Bagdad.
No estaba claro inmediatamente si murió como resultado de su precaria salud o si fue asesinado, informaron los funcionarios de la Iglesia Católica en Roma.
El Vaticano señaló que el Papa Benedicto XVI fue inmediatamente informado y estaba "profundamente conmovido y entristecido" por la noticia.
"El arzobispo Rahho está muerto. Encontramos su cuerpo sin vida cerca de Mosul. Los secuestradores lo habían enterrado," dijo el obispo Shlemon Warduni de Bagdad según fue citado por SIR, la agencia de noticias de la Conferencia de Obispos Italianos.
El patriarca caldeo de Bagdad, Cardenal Emmanuel III Delly, confirmó la noticia. "Sí, falleció," dijo a Reuters en Bagdad.
SIR citó a Warduni diciendo que los secuestradores habían dicho a los funcionarios de la iglesia iraquí el miércoles que Rahho estaba muy enfermo y, horas más tarde del miércoles, que estaba muerto.
Pero la policía en Bagdad dijo que el cuerpo parecía llevar al menos una semana sin vida y había comenzado a descomponerse. Dijeron que no habían heridas de bala y estaban investigando la causa de muerte.
El arzobispo vestía pantalones negros y una camisa azul.
Rahho fue secuestrado el 29 de febrero luego de que hombres armados atacaran su automóvil en Mosul, a 390 kilómetros al norte de Bagdad, provocando la muerte de su conductor y dos guardias.
"Esta mañana nos llamaron para decirnos que lo habían enterrado. Algunos de nuestros miembros jóvenes siguieron las indicaciones que los secuestradores habían dado para llegar al sitio," dijo Warduni según fue citado por la agencia.
"Cavaron y encontraron al obispo sin vida. Todavía no sabemos si murió por causas vinculadas con su precaria salud o si fue asesinado. Los secuestradores sólo nos dijeron que estaba muerto," agregó.
Los caldeos pertenecen a una rama de la Iglesia Católica Romana que practica un antiguo rito oriental y forman la más grande comunidad cristiana en Irak.
"Todos nosotros habíamos continuado rezando y esperando su liberación, a la que el Papa había instado repetidamente," dijo el padre Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, en un comunicado emitido poco después de la noticia de la muerte.
Terra/Reuters
