América Latina
Los cancilleres americanos fijarán el lunes su posición en torno al ataque militar colombiano a un campamento guerrillero en territorio ecuatoriano, pero algunas de las partes involucradas han adelantado que no esperaban una condena a Colombia debido a que los presidentes ya hicieron las paces sin llegar a ese punto.
"Hay que insistir en el tema del respeto a la soberanía, del camino a la paz", dijo el canciller venezolano Nicolás Maduro. "Los que quieren la guerra son otros".
Los ministros sesionarán con base en un informe de los hechos ocurridos el 1 de marzo cuando militares colombianos incursionaron en Ecuador en un ataque que dejó una veintena de muertos, incluyendo un soldado colombiano y el comandante guerrillero Raúl Reyes, el segundo en jerarquía de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
José Miguel Insulza, secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y autor del informe, ha anticipado que Ecuador y Colombia han proporcionado versiones divergentes, pero que no creía que la controversia pudiera reavivar las tensiones bilaterales.
Los ministros fueron convocados de urgencia hace dos semanas por los embajadores permanentes ante la OEA en una resolución que tampoco condenó al país de las FARC.
El pronunciamiento fue hecho el 5 de marzo, víspera de la cumbre anual del Grupo de Río en Santo Domingo. Los presidentes de Ecuador, Venezuela y Nicaragua, que tenían relaciones diplomáticas tensas o rotas con Colombia, terminaron arreglando verbalmente sus diferencias y estrechándose de manos a sugerencia del presidente dominicano Leonel Fernández.
Pero, mientras Nicaragua ha restablecido relaciones con Colombia, Ecuador todavía las mantiene rotas. El presidente Rafael Correa ha declarado que las regularizaría a finales de marzo.
El domingo, en los encuentros preparatorios en Washington para la sesión de cancilleres _que al reunirse forman la Asamblea General, el mayor órgano de poder de la OEA_ no ha participado Ecuador allí donde estuviera también Colombia.
Fuentes diplomáticas han adelantado que la posición ecuatoriana sería buscar una condena a Colombia por el ataque.
Pero, los cancilleres de Colombia y Venezuela dijeron después de una reunión bilateral en la residencia diplomática colombiana que no esperaban esa condena de los cancilleres.
Si los presidentes no lo han hecho "no tenemos por qué hacerlo", dijo el canciller colombiano Fernando Araújo.
Maduro afirmó a su vez que los cancilleres "no podemos esperar menos" de lo hecho en Santo Domingo.
El tono de Maduro contrasta con las amenazas de guerras de parte del presidente de su país, Hugo Chávez, cuando luego de expulsar al embajador colombiano movilizó tropas a su frontera con Ecuador.
Igualmente, contrasta con el hecho de que Chávez, después de respaldar plenamente a Ecuador, incluso hasta en los momentos preliminares de la cumbre de Santo Domingo, haya adoptado ahora una posición de neutralidad en el conflicto.
"A mí no me corresponde hacer juicio sobre eso sino registrarlo positivamente", dijo Araújo refiriéndose al cambio de posición en Venezuela. "Queremos que las relaciones con Venezuela regresen a los cauces positivos que las han enmarcado durante todos los periodos históricos".
También el ministro colombiano admitió que todavía Colombia no ha convenido con Ecuador "en todos los temas de acercamiento", pero se abstuvo de comentar si le incomodaba la ausencia ecuatoriana de las reuniones diplomáticas para analizar el informe de Insulza en Washington.
"Tenemos todo el deseo en que esos puntos de acercamiento se den".
Terra/AP