Rostro desfigurado
Una mujer que sufre un cáncer incurable que le está desfigurando la cara fracasó el lunes en su intento por lograr sentar un precedente en Francia para los pacientes que buscan ayuda médica para poner fin a sus vidas.
París, (Reuters).- Un tribunal de la ciudad de Dijon, en el este francés, sentenció que Chantal Sebire, de 52 años, no puede contar con la ayuda de un doctor para provocar su muerte porque eso violaría el código de ética médica y la ley, según la cual el suicidio asistido es un crimen.
"La petición de la señora Sebire, que es comprensible en términos humanos, no puede tener éxito en la ley," indicó el tribunal en su sentencia.
"Mientras el deterioro físico de la señora Sebire merece compasión, bajo la ley francesa el juez debe rechazar la petición," añadió el letrado.
Aunque la eutanasia activa es ilegal en Francia, una ley del 2005 permite a los médicos suspender el tratamiento con el consentimiento del paciente en determinadas circunstancias.
Sebire, cuya cabeza se está hinchando y deformando de manera dolorosa por un raro tumor que crece en su cavidad nasal, intentó lograr el permiso para un suicidio asistido con la esperanza de establecer un precedente.
El caso renovó el debate sobre la eutanasia en Francia.
Más de 2.000 médicos y enfermeras firmaron el año pasado una petición diciendo que habían ayudado a pacientes a morir y pidiendo un cambio en la normativa que permita la legalización de la eutanasia.
Terra/Reuters
