América Latina
Por Miguel Angel Gutiérrez
MEXICO DF (Reuters) - Un ex alcalde de la capital mexicana de ala radical del PRD, la principal fuerza de izquierda del país, lideraba la elección interna del partido y con ello se fortalecía su mentor político, que en el 2006 encabezó protestas que sacudieron a México.
Alejandro Encinas, brazo derecho del ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, obtenía un 43.98 por ciento de los votos, según un programa de resultados preliminares de la elección del domingo para nuevo dirigente del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Con el 34.5 por ciento de las casillas contabilizadas, Jesús Ortega, un ex senador de ala moderada y principal adversario de Encinas, obtenía un 40.6 por ciento.
Antes, dos encuestas de boca de urna le dieron el triunfo a Encinas, en una de ellas con una diferencia de ocho puntos porcentuales.
Ortega dijo el lunes que no aceptaba los resultados de las encuestadoras y que según sus cifras, él iba ganando con una ligera ventaja tras contar el 65 por ciento de las casillas.
Los resultados finales se darán a conocer el miércoles.
López Obrador asegura que el presidente derechista, Felipe Calderón, le robó la presidencia por medio de fraude y da batalla al Gobierno, al que acusa de querer buscar una reforma energética para privatizar la empresa petrolera estatal Pemex.
Encinas, que se declaró ganador de la contienda, dijo que el PRD seguirá sin reconocer al Gobierno de Calderón y que el partido será la columna vertebral de movimiento de López Obrador, al que llama "presidente legítimo."
"Vamos a ser firmes en la defensa de nuestras ideas mediante el principio de la resistencia civil pacífica," dijo.
Agregó que una de sus primeras tareas como "presidente electo" del partido será llamar a los militantes a que participen masivamente este martes en una manifestación que encabezará López Obrador en "El Zócalo," la principal plaza de la ciudad, para rechazar la reforma energética de Calderón.
La reforma busca revitalizar la industria petrolera, puesto que la producción de Pemex ha venido cayendo en picada y no tiene dinero suficiente para explorar nuevos yacimientos.
Calderón se prepara para enviar al Congreso su iniciativa y muchos en el partido gobernante están convencidos de que la reforma debería incluir alianzas con empresas privadas para dar a Pemex herramientas en la exploración en aguas profundas.
PROTESTAS ANTES Y AHORA
Encinas era alcalde de la Ciudad de México cuando López Obrador lideró las protestas de decenas de miles de simpatizantes tras las elecciones presidenciales del 2006 por un supuesto fraude en su contra. En esa ocasión bloqueó con campamentos por varias semanas céntricas calles capitalinas.
Durante la contienda fueron denunciadas irregularidades y hasta el choque de algunos seguidores de Encinas y Ortega, una muestra de que el partido enfrenta fuertes divisiones.
Varios analistas sostienen que un triunfo de Ortega fortalecería la posición de legisladores del PRD que están a favor de negociar, dejando a un lado un llamado que hizo López Obrador para que los legisladores izquierdistas hicieran una huelga legislativa para frenar la reforma energética.
"Con Ortega se fortalecería la posición de legisladores que están a favor de negociar. Encinas llevaría al partido a estar más afuera de las negociaciones en el Congreso, va a marginar a grupos aperturistas," dijo la analista Marcela Bobadilla.
El PRD es la segunda fuerza nacional tras haber arañado la presidencia en los polémicos comicios del 2006.
(Editado por Lucila Sigal)
Terra/Reuters