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El demócratacristiano flamenco Yves Leterme asume el jueves la jefatura del gobierno belga, nueves meses después de haber ganado unas elecciones legislativas que dieron lugar a una de las crisis más graves entre las dos comunidades lingüísticas del reino.
La coalición gubernamental, formada por tres partidos de lengua francesa y dos fuerzas flamencas, acordó recién el martes el programa que aplicará una vez que Leterme y su equipo presten juramento en el Palacio Real, acto que deberá ser convalidado el sábado en el parlamento con un voto de confianza.
Yves Leterme, de 47 años, sucede en el cargo al primer ministor liberal, Guy Verhofstadt, quien había aceptado encabezar en diciembre pasado un gobierno "interino" de tres meses para sacar al país de la situación de parálisis en la que se encontraba por la crisis entre francófonos y flamencos.
A fines de 2007, los flamencos de lengua holandesa (60% de los 10,5 millones de belgas), que reclaman más autonomía, y los francófonos (40%), que quieren mantener un poder central fuerte, estuvieron al borde de la ruptura total.
Flandes, región rica, quiere más facilidades para administrar su floreciente economía sobre la base de un sistema liberal que le permita dejar de "subvencionar" al sur francófono, confrontado a una alta tasa de desempleo.
Si esa mayor autonomía fue el caballo de batalla de Leterme para ganar las elecciones del pasado 10 de junio, las negociaciones posteriores para formar gobierno resultaron imposibles a raíz de la negativa de los francófonos a aceptar una gran reforma del Estado.
Para salir de la parálisis, ambas partes acordaron en febrero una primera reforma limitada, según la cual habrá una transferencia de ciertas competencias del Estado central a las regiones, aunque sin el alcance que esperaban en principio los flamencos.
Según ese compromiso, un "grupo de sabios", que representa a los grandes partidos de cada comunidad lingüística, deberá hallar antes de mitad de año un nuevo equilibrio entre el gobierno federal y las tres regiones -Flandes (norte), Walonia (sur) y Bruselas- que componen el sistema institucional belga.
En medio de esta fuerte presión política y un estado de salud delicado tras dos hospitalizaciones, Yves Leterme iniciará su gobierno con sondeos claramente desfavorables, ya que sólo el 10% de los francófonos y el 45% de los flamencos le "tienen confianza" como primer ministro.
De su lado, Guy Verhofstadt se tomará un "año sabático" tras nueve en el poder y una reputación en su nivel más alto tras solucionar la crisis de fines de año pasado.
Terra/AFP