ALBANIA-EXPLOSIÓN
Tirana, 19 mar (EFE)- La Fiscalía General albanesa pidió hoy ayuda al Gobierno estadounidense para investigar la explosión registrada el sábado pasado en un arsenal con material obsoleto, que causó 17 muertos, 5 desaparecidos y 300 heridos.
En una carta dirigida al embajador de Estados Unidos en Tirana, John Withers, los fiscales albaneses solicitan la asistencia de los expertos de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) para esclarecer las causas del siniestro e identificar algunos de los cadáveres carbonizados.
Además, se pide información sobre la empresa estadounidense "Southern Ammunition Company", contratada por el Ministerio albanés de Defensa para desactivar las municiones almacenadas en ese depósito, ubicado en una zona poblada a pocos kilómetros de Tirana.
Tres empresarios albaneses, el administrador de la firma subcontratada, el director de la fábrica y el de la empresa estatal de compraventa de armas fueron arrestados y acusados de negligencia.
En la labores de desmantelamiento de la munición obsoleta trabajaban ilegalmente niños y mujeres de pueblos colindantes, que arriesgaban su vida por sueldos de 150 euros mensuales, según denunciaron a Efe los afectados.
Cinco personas permanecen desaparecidas tras la explosión, según informaciones gubernamentales, pero los soldados tuvieron que suspender hoy las operaciones de búsqueda debido a la intensa lluvia.
La detonación destruyó 318 viviendas, negocios y fábricas y causó daños en más de 2.000 establecimientos de la zona, que quedó sembrada de proyectiles y pólvora.
En los hospitales de Tirana continúan ingresados 45 heridos, mientras que 22 pacientes graves fueron trasladados a Italia y Grecia.
El Gobierno albanés decidió hoy conceder una pensión a las familias de las víctimas y una suma de 50.000 lek (450 euros) a los supervivientes de la tragedia.
Además, el Parlamento celebra en estos momentos un debate sobre el accidente, en el que la oposición de izquierda solicitará la dimisión del primer ministro albanés, Sali Berisha, a quien acusa, junto al ex titular de Defensa Fatmir Mediu, de ser responsable de la mayor tragedia registrada en el país desde las revueltas de 1997-1998 en el país. EFE md/ll/acm
Terra/EFE