GB-China-Tíbet-violencia-DDHH-diplomacia 2aNota
Corriendo el riesgo de irritar a China, el primer ministro británico Gordon Brown se declaró el miércoles dispuesto a recibir al Dalai Lama durante su próxima visita a Londres, un anuncio que fue saludado por los militantes de la causa tibetana.
"Me reuniré con el Dalai Lama cuando esté en Londres", declaró el jefe de gobierno, durante la sesión semanal de preguntas en el Parlamento.
La semana pasada, Brown había sido interrogado por diputados de la oposición acerca de si recibiría al Dalai Lama, jefe espiritual de los tibetanos, que debe dar una conferencia en Londres en mayo.
El primer ministro, que desde que llegó al poder se ha esforzado por estrechar los lazos económicos con el gigante asiático, se abstuvo de dar una respuesta clara.
Tras el anuncio de Brown de que recibiría al líder tibetano, su portavoz indicó que aún no conocía la fecha de la visita del Dalai Lama, por lo que no podía indicar cuándo se celebraría la reunión.
Brown indicó también al parlamento que había hablado el miércoles con su homólogo chino Wen Jiabao, a quien hizo saber "que debía poner fin a la violencia en Tíbet".
"También lo exhorté a actuar con moderación y llamé al diálogo entre las diferentes partes", indicó el primer ministro británico, que viajó a China el año pasado.
Activistas que reclaman la independencia de Tíbet saludaron el anuncio de Brown de que recibirá al Dalai Lama, pero llamaron al primer ministro británico a poner una mayor presión sobre China para que "ponga fin a la masiva violación de derechos humanos" en Tíbet.
La activista tibetana Ngawang Sangdrol, que pasó 12 años en la cárcel como presa política, urgió al jefe de gobierno británico a que prometa al Dalai Lama que reclamará a China que abra negociaciones antes de los Juegos Olímpicos, y le urgió que aborde con el líder tibetano la violación de derechos humanos que sufre Tíbet.
El Dalai Lama, que ha sido acusado por Pekín de instigar las protestas en Tíbet y que afirmó el martes que dimitirá como jefe espiritual de los tibetanos si continúa empeorando la situación en Tíbet, pidió el miércoles ayuda a los líderes internacionales ante el conflicto con China.
Desde hace varias semanas, la oposición y organizaciones de derechos humanos han instado al jefe de gobierno británico que se reúna con el Dalai Lama.
Este sería el primer encuentro de Brown y el Dalai Lama, al menos desde su llegada a Downing Street en junio pasado, en remplazo de Tony Blair, que fue muy criticado cuando rechazó recibir al Dalai Lama en Londres en 2004.
En cambio, la jefa de gobierno alemana Angela Merkel desencadenó una viva polémica, y un enfriamiento de las relaciones con Pekín, al recibir al Dalai Lama en setiembre pasado.
"Creo que es importante que todos nosotros facilitemos las conversaciones", dijo Brown, agregando que el primer ministro chino ha afirmado estar "preparado" para dialogar con el Dalai Lama si éste no apoya la independencia total de Tíbet y renuncia a la violencia.
Sin embargo, "lo más importante en este momento" es "lograr un fin de la violencia", "la reconciliación" y que se produzcan "conversaciones legítimas", subrayó Brown.
Mientras tanto, los activistas tibetanos han indicado que incrementarán su presión sobre Gordon Brown para que exija el fin de la violencia en China.
Un ex preso político tibetano, Drol Kar, exiliado ahora en Gran Bretaña, dijo que una reunión de Brown con el líder espiritual de los tibetanos era una "buena noticia para Tíbet", pero que no bastaba.
"Gordon Brown debe no sólo reunirse con el Dalai Lama sino es preciso que presione a China para que cese la opresión en Tíbet", dijo.
Terra/AFP