
Clinton ha dicho que sus años como primera dama le han dado un gran conocimiento de la política exterior y de la seguridad nacional, y que esa experiencia la ayudará si es elegida presidenta.
Sin embargo, los documentos presentados indican que cumplió funciones asignadas habitualmente a primeras damas, sin que haya intervenido en decisiones importantes.
Por ejemplo, en una visita a Rusia con su marido, en enero de 1994, su programa de actividades consistió en visitar un hospital, una catedral, y comer "blintzes" con caviar y con salmón, acompañada por esposas de prominentes políticos rusos.
La campaña de Clinton dijo que esas actividades eran simplemente pautas, y no reflejaban todas sus actividades.
Terra/AP