América Latina
QUITO (Reuters) - Ecuador informó el miércoles que enviará la próxima semana una misión a Colombia para investigar la presunta muerte de uno de sus ciudadanos durante el bombardeo a un campamento clandestino de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en su territorio.
La operación ilegal de los efectivos colombianos provocó el 1 de marzo la muerte de más de 20 veinte personas, incluido el portavoz de las FARC, Raúl Reyes. El cadáver del líder guerrillero fue retirado del territorio ecuatoriano junto con otro que las autoridades colombianas no identificaron.
El cadáver no reconocido, que permanece en una morgue en Bogotá, fue confundido inicialmente con el guerrillero conocido como Julián Conrado, pero una familia ecuatoriana reclama el cuerpo porque correspondería a Franklin Aizalia, un cerrajero que trabajaba en un barrio pobre al norte de Quito.
El Ministerio de Relaciones Exteriores y la Fiscalía General de Ecuador confirmaron, por separado, que enviarán una delegación de funcionarios y familiares de Aizalia a la capital colombiana para dilucidar el caso, con base en pruebas dactiloscópicas y genéticas.
"Hemos solicitado que se proceda a investigar a través de los canales regulares del Gobierno colombiano este hecho y (vamos a) agotar todas las acciones necesarias para llegar a determinar si el cadáver corresponde a Julián Conrado o al señor Aizalia," dijo la canciller María Isabel Salvador a periodistas.
El matutino "El Universal" (www.eluniversal.com.co) en su edición del 3 de marzo afirmó que las autoridades colombianas descartaron que en el operativo, que terminó con la muerte de Reyes, falleciera Julián Conrado, pero Ecuador quiere sofocar definitivamente las dudas.
Con Reyes murieron cuatro estudiantes mexicanos que presuntamente realizaban actividades académicas vinculadas con la operación de las FARC, tras participar en un congreso de organizaciones izquierdistas en la capital ecuatoriana.
"Estaríamos en un caso realmente grave porque asesinaron a un ecuatoriano," dijo el fiscal general, Washington Pesántez.
La incursión colombiana a territorio ecuatoriano desató una crisis regional. Ecuador rompió relaciones con Colombia por la operación y no las ha restablecido pese a que la comunidad internacional rechazó el accionar de su vecino.
(Por Redacción Quito; Editada por Juana Casas)
Terra/Reuters