Crisis violenta
El gobierno dice que por lo menos han muerto 22 personas en Lhasa, mientras que grupos defensores de los tibetanos dicen que han muerto unos 140 tibetanos, incluyendo 19 en la provincia de Gansu.
Meng Jianzhu, ministro de seguridad pública, ordenó a las fuerzas de seguridad tibetanas permanecer alerta y dijo que se intensificarán las campañas de "educación patriótica" en monasterios, según el diario Tibet Daily.
"La camarilla del Dalai se resiste a abandonar sus designios malignos, y aun en su estertor planean nuevos actos de sabotaje", dijo Meng, según la prensa oficial, durante una visita a Lhasa, en referencia al Dalai Lama y sus partidarios.
Terra/AP


