Crisis violenta
Un enfrentamiento entre manifestantes y policías en una zona tibetana en el oeste de China dejó al menos dos muertos, dijeron el martes la prensa estatal y un grupo defensor de los derechos humanos.
Mientras tanto, el ministro de seguridad pública instó a intensificar las "campañas patrióticas" en monasterios para impulsar el apoyo a Beijing.
La manifestación en Garze, una prefectura en la provincia de Sichuan, comenzó el lunes como una marcha pacífica de monjes y religiosas, pero se tornó violenta cuando la policía trató de reprimir la manifestación, dijo el Centro Tibetano de Derechos Humanos y Democracia con sede en Dharmsala, India.
La agencia noticiosa oficial Xinhua dijo que los manifestantes atacaron a la policía con cuchillos y piedras y mataron a un policía. El grupo tibetano dijo que un monje de 18 años murió y otro resultó gravemente herido cuando los agentes de seguridad dispararon contra los manifestantes.
No se pudieron confirmar los dos reportes. Quienes respondieron el martes los llamados telefónicos en las oficinas del gobierno y la policía en Garze desmintieron esos hechos o dijeron no haber oído nada al respecto.
Garze es fronteriza con Tíbet, donde varios días de protestas antigubernamentales encabezadas por monjes estallaron en violencia el 14 de marzo en la capital Lhasa. Desde entonces, se han multiplicado las manifestaciones de apoyo a las protestas de Lhasa en las provincias fronterizas con el Tíbet.
Los incidentes en Garza indican que el desafío del Tíbet se mantiene una semana después que miles de soldados chinos se movilizaron para patrullar las áreas en torno de Lhasa y reprimir toda manifestación.
Terra/AP


