Conflicto
No es sólo que Bogotá informe a países vecinos sobre una supuesta presencia de rebeldes en sus naciones, sino que "esa información que podamos compartir con esos gobiernos, se traduzca en una colaboración eficaz para que no se puedan utilizar como santuarios territorios vecinos".
La Fiscalía en Quito indicó el lunes que uno de los muertos en el campamento rebelde era el ciudadano ecuatoriano Franklin Aisalla Molina, cuyo cadáver fue trasladado a la morgue de Bogotá junto al de Reyes el mismo 1 de marzo, cuando las autoridades colombianas creían que era el cuerpo de alias Julián Conrado, otro subcomandante guerrillero.
Pero tras pruebas forenses se comprobó que no era el cuerpo de Conrado y el lunes Quito identificó el cadáver como el de Aisalla, gracias a huellas conseguidas en coordinación de la policía judicial ecuatoriana con la Interpol de Colombia, según ha dicho la Fiscalía en Quito.
Araújo no dijo cuándo se realizaría esa entrega de datos a los países vecinos, cuyos cancilleres reunidos el 17 de marzo en Washington en una cita de la OEA ya emitieron una declaración formal de "rechazo" a la incursión colombiana. La reunión en Washington pareció abrir el camino para la restaurar las relaciones diplomáticas de Bogotá y Quito, rotas el 3 de marzo tras el operativo contra Reyes.
El presidente ecuatoriano Rafael Correa ha dicho, sin embargo, que su gobierno no podría restablecer las relaciones en vista del caso del ciudadano muerto en el operativo.
Terra/AP
