Reciben a ex líder
Los sicarios de la droga han respondido a la embestida asesinando a informantes y dejando mensajes en sus cuerpos como: "sigue llamando." También mataron en venganza a dos niños durante contraataques.
Con policías corruptos que los protegían y que han sido asesinados además de una mayor seguridad en la frontera, los traficantes han tratado de negociar con las fuerzas de seguridad para que los dejen en paz si ellos bajan el nivel de violencia, dijo el general Sergio Aponte.
"Intentan negociar porque están perdiendo la batalla y es una forma desesperada de reaccionar," dijo Aponte a reporteros.
A pesar de los reveses, el cártel de los Arellano Félix está peleando todavía por mantener la fuerza dominante en y alrededor de Tijuana y pocos esperan que la violencia y los asesinatos disminuyan.
Batallas similares han surgido en amplias áreas de México, que dejaron más de 2,500 personas muertas en el 2007, pero la violencia y la ofensiva de Calderón no han detenido el tráfico de drogas.
"El cruce de drogas a través de la frontera continúa y la distribución sigue fuerte," dijo Víctor Clark, un profesor en la Universidad de San Diego.
Terra/Reuters

