Primer 'cacerolazo'
Las exportaciones de granos constituyen una de las principales fuentes de divisas para el país.
Tras 13 días de paro, el Mercado de Liniers, donde se concentra la producción de ganado, exhibía el martes sus corrales vacíos. En tanto, se encontraba paralizado el ingreso de granos a los principales puertos del país y asociaciones de supermercados advirtieron sobre el desabastecimiento de productos primarios.
La situación podría agravarse, ya que este martes las cuatro principales organizaciones agropecuarias anunciaron que continuarán la huelga por tiempo indeterminado, hasta que el gobierno dé marcha atrás al aumento en las retenciones.
"Es una estafa, no tiene límite la voracidad fiscal del Estado. Por eso el campo se puso de pie y dice basta", dijo a AP Sergio Olivo, uno los manifestantes en la Plaza de Mayo.
En tanto, miles de personas salieron a las calles a protestar en pueblos pequeños y grandes centros urbanos de las poderosas provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, donde se concentra la mayor parte de la producción agropecuaria.
Escenas similares se vieron en la norteña provincia de Tucumán y en la central La Pampa.
El gobierno asegura que los gravámenes son una medida de redistribución social ante los beneficios obtenidos por el sector agropecuario en los últimos cinco años.
"Si no hubiera retenciones, la carne, el pollo y la leche los argentinos la verían por televisión. La retención actúa como un efecto redistributivo", sostuvo Fernández.
Sin embargo, los analistas sostienen que la medida es de neto corte fiscal y que busca aumentar los recursos del Estado a costa de las exportaciones agroindustriales.
Terra/AP
