América Latina
BOGOTA/QUITO (Reuters) - Colombia anunció el martes que buscará restablecer con celeridad sus relaciones diplomáticas con Ecuador, que después de confirmar la muerte de uno de sus ciudadanos durante el ataque militar contra las FARC en su territorio aseguró que aún no está listo.
El ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Fernando Araújo, abogó por la conciliación y evitó ahondar en la polémica con Quito, reavivada luego de que Bogotá reconoció el fin de semana que uno de los muertos en el bombardeo contra el campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) era ecuatoriano.
Sin embargo, para la canciller ecuatoriana, María Isabel Salvador, retomar las relaciones dependerá de las señales que reciba del Gobierno colombiano, que, dijo, han sido hasta el momento "poco confiables."
"Estamos hablando de restablecer el nivel de confianza (...) y por hechos como este (la muerte de un ciudadano en su territorio por fuerzas extranjeras) nos volvemos a preguntar ¿estamos realmente listos para restablecer las relaciones?," dijo a periodistas.
Colombia aspira superar la polémica desatada por la muerte de Franklin Aizalia -un cerrajero vinculado con las FARC, según versiones filtradas por Bogotá- y retomar la agenda bilateral. Ecuador busca que la OEA investigue la muerte.
"Hemos recibido instrucciones para manejar unas relaciones diplomáticas fraternas y eficaces, y tenemos la intención de restablecer las relaciones con Ecuador, y de continuar la agenda positiva que se estaba construyendo," dijo Araújo.
Al anochecer del martes el presidente Alvaro Uribe, anunció que entregará las pruebas que demuestran los nexos del ciudadano ecuatoriano con las FARC al Gobierno de Quito y a la Organización de Estados Americanos (OEA).
CANCILLERIA ENTREGARA PRUEBAS
"Estos elementos los entregaremos al Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, cuyas decisiones compartimos, ayudamos a construir, en una discusión que finalmente llegó a un consenso, y los entregaremos por intermedio de nuestra Cancillería a las autoridades de la hermana nación ecuatoriana," anunció Uribe en un acto de Gobierno.
Quito rompió relaciones diplomáticas con Bogotá a comienzos de marzo después de que las Fuerzas Militares colombianas bombardearon una zona selvática de Ecuador.
En ese ataque dirigido murieron un líder de las FARC conocido como Raúl Reyes y al menos 25 personas más, incluidos cuatro mexicanos y Aizalia.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, calificó el ataque como una masacre en la que se violó la soberanía de su país.
En la crisis, que amenazó con desatar un conflicto en la región, se involucraron Venezuela y Nicaragua.
Pero la disputa se solucionó públicamente días después durante la Cumbre del Grupo de Río, en República Dominicana, aunque Ecuador mantiene una actitud crítica frente a Colombia.
No obstante, Ecuador espera que la OEA garantice que estos hechos no se repitan y que el Gobierno de Colombia indemnice a los familiares de Aizalia, independientemente de si estuvo o no vinculado a las FARC, por considerar su muerte una violación de los derechos humanos.
El comandante del Ejército de Colombia, general Mario Montoya, dijo que videos y fotografías en poder de las autoridades de los dos países prueban que Aizalia tenía vínculos con las FARC desde el 2003.
Colombia y Ecuador comparten una frontera terrestre de 586 kilómetros, con fuerte presencia de la guerrilla, una zona en la que han sido detectados cultivos de hoja de coca y laboratorios para producir cocaína, según fuentes de seguridad.
(Reporte de Luis Jaime Acosta en Bogotá y Alexandra Valencia en Quito; Editado por Silene Ramírez)
Terra/Reuters