Internacional
BAGDAD/BASORA (Reuters) - El primer ministro de Irak, Nuri al-Maliki, ordenó el miércoles a los milicianos que luchan contra las fuerzas de seguridad iraquíes en Basora que depongan las armas y que se entreguen en las próximas 72 horas o les advirtió que se enfrentarán a "graves castigos."
"Los que fueron engañados a llevar armas deben entregarse en el plazo de 72 horas y hacer un escrito en el que se comprometan que no repetirán esas acciones," dijo a la televisión estatal.
"En caso contrario, se enfrentarán a los castigos más graves," agregó, sin dar más detalles.
Cuarenta personas han muerto y otras 200 han resultado heridas en los combates entre las fuerzas de seguridad de Irak y la milicia del Ejército del Mahdi en Basora, la segunda ciudad del país y un importante centro petrolero, dijo a Reuters un responsable médico.
Las fuerzas de seguridad intentan someter al control del Gobierno esta importante ciudad del sur de Irak situada a 550 kilómetros al sudeste de Bagdad.
(Reporte de Waleed Ibrahim; escrito por Randy Fabi. Traducido por servicio on line de Madrid)
Terra/Reuters