JUSTICIA
Denver, 26 mar (EFE)- Un jurado especial del condado Weld (en el norte de Colorado) presentó cargos formales contra tres agentes inmobiliarios, dos de ellos hispanos, por haber estafado a decenas de inmigrantes con préstamos hipotecarios fraudulentos.
Después de más de un año de investigaciones a cargo del fiscal Ken Buck, el jurado acusó ayer a Mark Strodtman, de 50 años, a su asociada, Flora Carmona, 39, ambos de la ciudad de Greeley, Colorado, y a Nelson Feliciano, 36, de Brooklyn, Nueva York, de robo agravado y de falsificación de documentos.
En marzo del 2007, más de 20 dueños de casas del barrio Gateway Lakes (en el suroeste de Greeley) se presentaron ante la División de Derechos Civiles de Colorado para denunciar que Strodtman los había engañado para que aceptasen préstamos mayores a los que esos compradores podían realmente acceder.
Al verse imposibilitados de realizar los pagos, los afectados acudían nuevamente a Strodtman, quien compraba la casa y la revendía a su próxima víctima, según la documentación difundida por el fiscal Buck.
El funcionario enfatizó que las estafas (que se realizaron entre el 2004 y el 2006) no solamente resultaron en la re posesión bancaria de numerosas propiedades, sino también perjudicaron a los propietarios que continuaron realizando a tiempo sus pagos hipotecarios, porque esas propiedades también bajaron de valor.
Buck indicó que Carmona había sido contratada por Strodtman precisamente para tratar con los compradores hispanos.
Carmona fue arrestada el lunes pasado, aunque quedó en libertad tras pagar una fianza de 20.000 dólares.
Carmona enfrenta 11 cargos, incluyendo el de haber devuelto ilícitamente más de 255.000 dólares a compradores de casas hispanos al haber alterado fraudulentamente el valor real de las propiedades, estafando así a la empresa hipotecaria que proveía los préstamos para esas transacciones.
De ser encontrada culpable de todos los cargos, Carmona podría recibir una sentencia de hasta 24 años de cárcel.
La fiscalía informó que las familias hispanas que compraron casas con Carmona pagaron 44.000 dólares más que lo que pagaron compradores no hispanos por viviendas que en realidad valían 70.000 dólares menos que la tasación provista por Carmona.
Además, ninguna de las familias latinas contó con los servicios de un agente inmobiliario durante las negociaciones por la compra de la casa.
Por su parte, Feliciano está acusado de falsificación de documentos, que luego usaba para comprar ilícitamente las propiedades de Strodtman, por lo que recibía 12.000 dólares por cada transacción.
En este caso, la empresa hipotecaria afectada perdió casi 185.000 dólares. Feliciano también podría ser condenado a 24 años en prisión.
Las investigaciones se demoraron, aseveró el fiscal Buck, debido "a que llevó tiempo revisar toda las denuncias y toda la documentación y encontrar los testigos" EFE fm/cs
Terra/EFE