Violencia juvenil
No se sienten ofendidos, menos agredidos: "aquí la gente no se mete con nosotros, nos dejan ser y respetan cómo nos vestimos y comportamos", admite Jesús Enrique Ruiz, de 17 años, quien confiesa que ser emo es lo mejor que puede sentir.
Añadió que son pocos en Culiacán, apenas una docena, quienes se ven en la plaza comercial más importante de la ciudad y afirmó también que nadie los ha molestado y desconoce si existe aquí algún otro tipo de grupo contrario a ellos.
Terra/Notimex
