Internacional
Por Gene Emery
BOSTON (Reuters) - Los médicos que usan la edad, el peso y otros factores para predecir si una mujer embarazada deberá someterse a una cesárea para dar a luz a su bebé cuentan con un nuevo indicador: la longitud del cérvix o cuello del útero, indicaron investigadores.
Los expertos británicos aseguran que su estudio sobre más de 27.000 embarazos reveló que las mujeres con cuellos uterinos más prolongados eran más propensas a necesitar una cirugía en el momento del parto.
La tasa de cesáreas fue del 25,7 por ciento en las mujeres con un cuello uterino de entre 40 y 67 milímetros, del 21,7 por ciento para aquellas con un cérvix de 36 a 39 milímetros, del 18,4 por ciento cuando el cuello del útero medía entre 31 y 35 milímetros y del 16 por ciento cuando la extensión era de 16 a 30 milímetros.
"Las tasas de partos por cesárea comenzaron a aumentar cuando la longitud cervical superaba los 25 milímetros y alcanzaron un pico cuando la medición llegaba a los 50 milímetros, casi duplicándose en el rango de valores observados," señaló el equipo dirigido por el doctor Gordon Smith, de la Cambridge University.
"Esos resultados sugieren que la extensión del cérvix a mitad del embarazo es un indicador importante del riesgo de parto a término por cesárea," agregaron los investigadores.
Estudios han demostrado que un cuello uterino corto aumenta el riesgo de nacimiento prematuro.
Ocho hospitales de Londres y los alrededores participaron en el estudio, publicado en New England Journal of Medicine. La longitud del cérvix se midió por ultrasonido en las semanas 22, 23 o 24 de embarazo.
En las últimas décadas, la proporción de bebés nacidos por cesárea creció drásticamente en Estados Unidos y en muchos otros países.
(Editada en español por Ana Laura Mitidieri)
Terra/Reuters