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El juicio a seis miembros de una supuesta célula terrorista en Miami, acusada de vínculos con Al Qaida, ingresa en su instancia decisiva este jueves con los alegatos finales de los fiscales y la defensa antes que el jurado inicie sus deliberaciones sobre eventuales condenas.
Los fiscales federales reclaman duras penas a los acusados por cargos de terrorismo, que incluyen un plan para realizar atentados en el país y voltear al gobierno de Estados Unidos, lo cual la defensa rechaza por inconsistente.
El gobierno admitió en el juicio que el plan era incipiente.
Un primer proceso fue declarado nulo en diciembre luego que el jurado no llegó a ninguna conclusión sobre los hechos, y uno de los siete procesados fue entonces liberado por la jueza Joan Lenard.
Los fiscales acusan al grupo, conocido inicialmente como "los siete de Liberty", en referencia a un barrio de los suburbios de Miami donde residen, de vincularse con Al Qaida y de planear volar las Sears Towers de Chicago y edificios del FBI con el objetivo final de hacer caer al gobierno.
Pero la defensa sostiene que el líder del grupo y principal acusado, Narseal Batiste, sólo quiso engañar y sacarle dinero a una persona que se presentó como vinculada a Al Qaida y que en realidad era un informante del FBI.
El FBI dijo que descubrió el supuesto plan terrorista luego de que un hombre que dejaba Miami para instalarse en Yemen, de donde era oriundo, llamó para informar que Batiste le había pedido que lo pusiera en contacto con Al Qaida.
El jurado comenzaría a deliberar el viernes, y si los acusados son declarados culpables les podrían corresponder penas de hasta 70 años de prisión.
Terra/AFP