Colombia
En la prueba de vida más reciente, un video que se conoció a finales del 2007, Betancourt apareció visiblemente demacrada y delgada, mientras que en una carta que envió a su familia la política, secuestrada en febrero del 2002, admitió que estaba desfalleciendo lentamente.
Algunos de los seis políticos liberados entre enero y febrero de este año por la guerrilla, después de varios años de cautiverio, aseguraron que el estado de salud de Betancourt era delicado, que no comía bien y que sufría de hepatitis.
Ante esa situación, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, pidió al máximo jefe de las FARC, Manuel Marulanda, liberar a la política y no dejarla morir en medio de la selva.
La guerrilla pretende que el Gobierno colombiano retire sus Fuerzas Militares de una zona de 780 kilómetros cuadrados para que los delegados de las dos partes se reúnan a negociar un acuerdo humanitario, pero Uribe, quien impulsa una agresiva ofensiva militar, se niega a hacerlo.
Las posiciones inflexibles de las partes han impedido poner fin al drama de los secuestrados, algunos de los que completaron 10 años en campamentos rebeldes en la selva.
Terra/Reuters

