UE-EXTERIORES
Brdo (Eslovenia), 28 mar (EFE)- La Unión Europea (UE) se puso hoy como meta el mes de abril para desbloquear las negociaciones de un ambicioso Acuerdo de Asociación con Rusia, pero antes deberá superar el veto de los lituanos, que han tomado el relevo de Polonia a la hora de impedir un pacto.
Si hace unos meses era Varsovia la que impedía la unanimidad por las restricciones a sus exportaciones de carne, ahora el más beligerante es otro territorio ex comunista, Lituania, que, entre otras cosas, ha sufrido frecuentes cortes de petróleo ruso.
Sin embargo, el Consejo informal de Ministros de Asuntos Exteriores de la UE, reunido hoy y mañana en Brdo (Eslovenia), ha conseguido "importantes avances" para llegar "al fin del problema", aseguró en rueda de prensa el presidente de turno, el esloveno Dimitrij Rupel.
El Alto Representante de la Unión Europea para Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, abogó por "aprovechar la oportunidad" que brinda la reunión con el futuro presidente ruso, Dmitri Medvédev, en junio próximo.
La UE se estrenará con el sucesor de Vladímir Putin durante una cumbre en Siberia, a la que los Veintisiete pretenden acudir con un mandato unánime para la concreción de un acuerdo comercial, político, sobre derechos humanos y, ante todo, energético.
Este pacto debía haberse firmado el pasado diciembre, cuando caducó el que aún regula las relaciones entre los dos bloques, pero tuvo que ser prorrogado por los problemas de Rusia con sus antiguos satélites.
Para el jefe de la diplomacia eslovena, es fundamental conseguir el consenso interno de los socios europeos para dirigirse a Moscú porque "a veces parece que Rusia prefiere hablar con una Europa desunida".
Por su parte, la comisaria europea de Asuntos Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, se mostró "muy optimista" sobre el mandato en abril para un nuevo acuerdo de asociación.
Ahora es tarea de los diplomáticos europeos acreditados ante la UE (Coreper) concretar el texto que deberían aprobar los ministros durante un Consejo en abril.
En su postura contraria al acuerdo, Lituania tiene el apoyo de los otros dos países bálticos, en el caso de Estonia ampliado por la violenta respuesta rusa a la retirada del centro de Tallin de un monumento a los soldados soviéticos.
Tanto las complicadas relaciones de Rusia con los países ex comunistas como las violaciones a las libertades fundamentales dificultan la firma.
Pero una amplia mayoría de los socios europeo desea superar estos escollos y pactar con su poderoso vecino.
Además, hoy los Veintisiete debatieron la situación en Oriente Medio y concluyeron que es necesario hablar con una única voz en las relaciones con palestinos e israelíes.
Defendieron este mismo mensaje coordinado hacia Siria, para que colabore en superar la crisis del Líbano y no "tome ventaja de las diferencias" entre los socios europeos, explicó Rupel.
Mañana, se centrarán en una posible respuesta común a la violenta represión china de las protestas del Tíbet y en el análisis de la coyuntura en los Balcanes occidentales, mes y medio después de la declaración unilateral de independencia de Kosovo. EFE met/acm
Terra/EFE