CHINA-TÍBET/EEUU
Washington, 28 mar (EFE)- El presidente de EE.UU., George W.
Bush, y el primer ministro australiano, Kevin Rudd, pidieron hoy moderación a Pekín a la hora de afrontar los disturbios en Tíbet e instaron a China a dialogar con el Dalai Lama.
En una rueda de prensa tras una reunión hoy en la Casa Blanca, Rudd, que fue diplomático de su país en China y abogó por unos lazos económicos más estrechos con la República Popular, afirmó que "está completamente claro que se están produciendo abusos de los derechos humanos en Tíbet".
Por su parte, Bush afirmó que a Pekín "le conviene" reunirse con representantes del líder espiritual tibetano en el exilio, el Dalai Lama.
"Instamos a la moderación", declaró el presidente estadounidense, quien el pasado miércoles mantuvo una conversación telefónica con su colega chino, Hu Jintao, entre otros asuntos para expresar su preocupación por la represión de los disturbios por parte china en Tíbet.
Una treintena de monjes protestó hoy ante los reporteros llegados a Lhasa en un viaje organizado por el Gobierno chino y aseguraron que el Tíbet "no es libre".
Los religiosos dijeron que ni ellos ni los monjes de otros templos de Lhasa, como Sera o Drepung (donde se iniciaron las protestas el pasado 10 de marzo), pueden salir de sus templos, acusaron de "mentir" a las autoridades chinas y expresaron temor a ser castigados por sus declaraciones.
Según los periodistas extranjeros, los monjes también gritaron que el Dalai Lama no era culpable de la violencia registrada el pasado 14 de marzo, aunque Pekín insiste en que fue el instigador.
Ese día, tibetanos de Lhasa atacaron tiendas y edificios públicos, dirigiendo su violencia contra chinos de etnia Han y musulmanes Hui, según mostraron fotos y videos tomados por turistas extranjeros.
El Gobierno chino aseguró que esos incidentes causaron la muerte de 19 personas, 18 civiles y un policía.
La violencia estalló a raíz de que, el 10 de marzo, la policía reprimiera violentamente las marchas de monjes tibetanos para conmemorar el 49 aniversario de la rebelión del Tíbet contra China, que fracasó y motivó la huida al exilio del Dalai Lama.
Mientras China afirma que la situación volvió a la normalidad en Lhasa, el Gobierno tibetano en el exilio defiende que la represión policial posterior causó 140 muertos. EFE mv/lnm
Terra/EFE