SIP-ASAMBLEA
Caracas, 28 mar (EFE)- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) inició hoy en Caracas su revisión semestral de la libertad de prensa en la región, con énfasis en Cuba, Bolivia y Venezuela, cuyos gobiernos de izquierda la tienen como un gremio pro imperialista.
Además de los presidentes de esos tres países, los de Ecuador, Nicaragua, Paraguay, Uruguay y Honduras también fueron blanco de las críticas que lanzó en la inauguración de la cita de dos días el titular de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Gonzalo Marroquín.
"No es solo asesinando, amenazando, persiguiendo o encarcelando como se intenta callar a los periodistas", dijo Marroquín en alusión a la retórica de esos gobernantes en contra de los comunicadores.
En los últimos seis meses, todos ellos se dedicaron "a atacar a la prensa con el fin de intentar minar su credibilidad, a la larga el activo más importante" de la profesión, señaló.
Identificó al presidente de Paraguay, Nicanor Duarte, como el gobernante que en el lapso pronunció "más ataques contra los medios, con duros epítetos", aunque añadió que esta "situación también la encaramaron" los gobernantes de Uruguay, Tabaré Vázquez; Honduras, Manuel Zelaya; Ecuador, Rafael Correa; Nicaragua, Daniel Ortega, y Bolivia, Evo Morales.
El de Venezuela, el anfitrión Hugo Chávez, "y lo mismo varios de sus ministros, han mostrado una postura agresiva contra los medios, lo que refleja la intolerancia de aquellos que desean concentrar poder en vez de fortalecer la democracia", agregó.
El directivo de la SIP y del diario Prensa Libre de Guatemala señaló por su nombre a esos siete presidentes antes de que, tras la inauguración de la cita, comenzara la lectura de los 24 informes de igual número de países que analizará el gremio hasta el domingo.
La retórica de los presidentes contra los periodistas se suma a problemas aún no resueltos tales como la desaparición de diez de ellos en México desde 1995, añadió Marroquín.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, no duda en que la SIP castigará su retórica y arremeterá una vez más en su contra, y que en esta ocasión lo hará en su propia casa.
"Van a condenar a Venezuela por violación a la libertad de expresión, pero lo van a decir en Venezuela. Eso es cinismo", manifestó Chávez esta semana durante una visita a Brasil.
En respuesta, su ministro de Comunicaciones, Andrés Izarra, instaló hoy mismo, a solo dos cuadras de donde se reúnen los miembros de la SIP, el "Encuentro latinoamericano contra el terrorismo mediático" con comunicadores "anti-SIP" de varios países.
Los aproximadamente trescientos participantes en uno y otro foro debatirán por separado los problemas de la comunicación continental, y se prevé que al menos se miren mañana cuando una marcha "contra el terrorismo mediático" llegue hasta las afueras del hotel donde se celebra la reunión de la SIP.
Chávez no ha confirmado su asistencia a ninguna de las dos reuniones, aunque confirmó que recibió invitaciones para ambas.
"Lo más importante es que va a haber un gran debate. Aquí (la de la SIP) va a estar diciendo que en Venezuela hay una dictadura, y en el otro lado de la calle un debate muy abierto sobre lo que es el terrorismo en algunos medios de comunicación", dijo Chávez.
"Así como ellos tienen su SIP, nosotros podemos tener nuestra SICT, Sociedad Internacional contra el Terrorismo Mediático", dijo a su vez el ministro venezolano de Comunicación al instalar el segundo foro en la vecina Casa de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos.
"No podemos romper el monopolio de las trasnacionales privadas de la comunicación con un monopolio de Estado", agregó Izarra al llamar a fortalecer a los medios comunitarios y encarar el señalamiento de "hegemonía oficial sobre los medios" que se le achaca a su Gobierno.
Además de desapariciones, asesinatos y amenazas a periodistas, de presiones de gobiernos y acosos judiciales, las resoluciones que se conocerán el domingo reflejarán casos, en algunos países, donde "se ha avanzado, se han hecho mejoras, sobre todo legales, que favorecen la libertad de expresión, de prensa y el derecho a la información", remató Marroquín. EFE ar/gf/jrh (con fotografía)
Terra/EFE