Internacional
NUEVA DELHI (Reuters) - India ha instado al Dalai Lama a que no se implique en actividades políticas que dañen sus vínculos con China, en declaraciones que analistas dicen son un intento de satisfacer a Pekín y mostrar que actúan en contra de los manifestantes tibetanos.
"Es un huésped respetado en India," dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Pranab Mukherjee, en declaraciones recogidas el martes por varios canales de televisión.
"India continuará ofreciéndole toda la hospitalidad, pero durante su estancia en India, no deberían realizar ninguna actividad política, ninguna acción que pueda afectar negativamente las relaciones entre India y China," agregó.
La localidad montañosa india de Dharamsala, en el norte, sede del Dalai Lama y del "gobierno en el exilio" tibetano, ha sido el epicentro de las protestas contra la represión china en el Tíbet.
En marzo, manifestantes tibetanos asaltaron la embajada china en Nueva Delhi, lo que provocó que Pekín convocase al embajador indio para expresarle su descontento.
Las protestas suponen un motivo de sonrojo para India, que está intentando reforzar sus relaciones con China y reparar décadas de desconfianza e incluso hostilidad, desde la época de la guerra fronteriza de 1962.
Varios analistas dijeron que el mensaje no está tanto dirigido al Dalai Lama como a China.
"Es un mensaje muy fuerte para Pekín de que estamos cumpliendo lo que ordenan," dijo a Reuters Bharat Karnad, experto en relaciones internacionales.
India ha intentado tranquilizar a Pekín diciendo que reforzará la seguridad durante el paso de la antorcha olímpica por su territorio.
El capitán de la selección india de fútbol, Bhaichung Bhutia, que es budista, se ha negado a llevar la antorcha en protesta contra la actitud china en Tíbet, dijo el martes un funcionario.
(Reporte de Krittivas Mukherjee; traducido por Servicio Online de Madrid)
Terra/Reuters