Por alcanzar el sueño americano
"Mueren en el desierto", señaló Anderson. "La mayor parte de la gente muere en sus automóviles, sus casas, o con alguien que conocen".
La persona identificada con el número 8 habría fallecido entre desconocidos.
No se sabe cuándo ni cómo ingresó al país. Pero en la noche del 15 de abril del 2007 subió a una camioneta junto con otras 13 personas, para dirigirse a San Luis.
Cruzaron el límite entre Arizona y Utah a las 3.30 de la mañana. En determinado momento, el conductor se salió de su carril y al tratar de enderezar el rumbo, hizo una maniobra brusca y perdió el control. El auto hizo un trompo, se salió de la carretera y dio varias volteretas. Algunos pasajeros salieron despedidos del vehículo. Ocho fallecieron, todos eran indocumentados.
El conductor, Rigoberto Salas, le dijo a la policía que le pagaron 1000 dólares para llevar a los indocumentados. Se declaró culpable de transportar indocumentados que murieron en el trayecto. Será sentenciado el 5 de junio en Salt Lake City.
Terra/AP
