Marchan por rehenes
"Espero que con mi presencia aquí y la de mis compañeras, la señora Ingrid sepa que no la olvidamos y que tiene que cuidarse para regresar al lado de los suyos", aseguró a medios locales Amanda Campos, una joven universitaria que confundió con su caracterización de la política.
Según versiones de campesinos del selvático departamento de Guaviare (400 km al sureste de Bogotá) y de un sacerdote católico de la región, Betancourt se encontraría muy enferma, por lo cual Francia envió a Colombia desde el jueves un avión-ambulancia, en un intento por brindarle atención.
Una de las manifestaciones más sentidas tuvo lugar en la ciudad de San José de Guaviare, capital de ese departamento, cuyo gobernador, Oscar López, dijo en un discurso: "apoyamos la misión médica para atender a Ingrid Betancourt y los demás secuestrados. No queremos recibirlos en ataúdes".
"Es nuestro grito de libertad. Espero sea oído en la selva", dijo por su parte a la AFP Ana Teresa Bernal, vocera de Redepaz, una de las ONG que organizaron la manifestación para recordar a Betancourt, en poder de la guerrilla de las FARC desde febrero de 2002.
"Mientras haya vida hay esperanza. Ingrid puede estar muy grave pero la podemos salvar. Después de que se muera no hay nada que hacer", anotó Bernal al respecto.
Pese a que aún no se ha suministrado un balance consolidado sobre la cantidad de personas que salieron a manifestarse, medios de prensa coincidieron en señalar que la jornada congregó menos personas que otras dos, ocurridas en los últimos dos meses en Colombia.
Terra/AFP
