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Los representantes de los pueblos de las selvas tropicales de los países de América Latina, África y Asia acordaron el viernes en Manaos, en la Amazonia brasileña, las bases de una alianza para hacerse escuchar durante las conversaciones sobre los cambios climáticos.
"Cuando un solo país se manifiesta y reivindica sus derechos a nivel internacional es como una gota de agua en el océano. La alianza internacional aumenta nuestras posibilidades de hacernos escuchar", afirmó el viernes Manoel da Cunha, presidente del Consejo de recolectores de caucho.
Firmada por unanimidad por once países, la "Declaración de Manaos" permitirá a los pueblos tradicionales y de las selvas -que ayudan a proteger a millones de hectáreas de selva virgen bajo los trópicos- unirse para obtener compensaciones financieras.
Estos incentivos financieros se basan sobre los futuros mecanismos de reducción de emisiones de gas con efecto invernadero provenientes de la deforestación y de la degradación forestal que deberán ser creados por la parcialidad de la Convención del clima de las Naciones Unidas.
La declaración de Manaos fue ratificada por Brasil, Ecuador, Colombia, Costa Rica, Guyana, Guayana Francesa, Paraguay, Nicaragua, Venezuela, Surinam y Panamá así como por miembros de las delegaciones de África (República democrática del Congo) y Asia (Indonesia). El documento fue también aprobado con la participación de observadores de la ONU y de organizaciones no gubernamentales de Brasil, Reino Unido y Estados Unidos.
Terra/AFP