Denuncian masacre
Una orden emitida por la Autoridad Provisional de la Coalición iraquí en el 2004 impide que los contratistas de seguridad extranjeros sean acusados en tribunales locales y no está claro si podrían ser acusados bajo la ley estadounidense.
El FBI está investigando si los empleados de Blackwater infringieron la ley durante el tiroteo, cuando los guardas de la compañía, que por lo visto creían que estaban sufriendo un ataque, dispararon contra varios coches en un intenso tráfico, matando a civiles.
La empresa tiene entre 800 y 900 agentes de seguridad privadas operando en Irak.
Terra/Reuters
