Rinde cuentas
"Lo que usted le ha dado a su cadena de mando es un plan que no tiene fin", dijo Levin. Preguntó a Petraeus cuándo estaría en situación de recomendar nuevas reducciones después de la pausa de 45 días, que finaliza en septiembre.
"Podría ser en ese momento o podría ser más adelante", dijo el general. Se negó a dar una respuesta concreta y dijo que recomendaría nuevas reducciones cuando las condiciones lo permitiesen.
Durante el intercambio con Levin, un activista interrumpió brevemente la audiencia al gritar varias veces, "¡Tráiganlos de regreso!" La policía del capitolio lo sacó del recinto por la fuerza.
Al referirse a la fragilidad de la situación, Petraeus dijo que Irán apoyaba a los insurgentes, y que el retiro de fuerzas antes de tiempo pondría en peligro los avances logrados en materia de seguridad.
El embajador estadounidense en Bagdad, Ryan Crocker, en la misma audiencia, repitió la evaluación de Petraeus de que los avances en seguridad son reales, pero frágiles.
Con respecto a la violencia en la ciudad sureña de Basora, donde el primer ministro Nuri al-Maliki envió milicias chiíes, Crocker reconoció que "vistas como fotografía instantánea, con escenas de violencia creciente, es difícil ver cómo esta situación sustenta una narrativa de progresos en Irak.
"Todavía hay muchísimo que hacer para imponer el control del gobierno en las calles de Basora y eliminar los arraigados grupos extremistas, criminales y milicianos. Vistas con un lente más amplio, la decisión iraquí de combatir estos grupos en Basora adquiere gran importancia".
Terra USA/AP
