BÉLGICA-MONARQUÍA
Bruselas, 8 abr (EFE)- Bélgica espera con expectación la publicación el próximo sábado de la autobiografía de la hija ilegítima de Alberto II, Delphine Boël, que promete revelar detalles de la relación entre su madre, la baronesa Sybille de Selys-Longchamps y el rey belga.
El libro, titulado "Delphine. Cortar el cordón umbilical", indaga en ese romance y en las presiones de la casa real belga sobre el monarca, según la prensa del país.
Delphine Böel relata que cuando tenía 18 años su madre le confesó que su padre era el entonces príncipe heredero, con quien la baronesa tuvo una relación extramatrimonial durante dieciséis años.
La autobiografía detalla además el encuentro entre Sybille de Selys-Longchamps y el por entonces príncipe Alberto de Sajonia-Coburg en 1966 en Atenas y el intento de divorcio del actual monarca, quien quiso separarse de la princesa Paola un año después del nacimiento de Delphine.
Según ésta, Alberto II puso al corriente a su hermano, el rey Balduino, que condicionó el posible divorcio a la cesión del título de heredero de la corona y a que la baronesa nunca pudiera ver a los hijos legítimos del rey.
Boël, que nunca ha sido reconocida por Alberto II, publica el libro el día de la inauguración de una exposición organizada por ella misma, titulada "Tender los trapos sucios del rey".
La familia real es la fuente de inspiración de la provocadora exposición, que entre otros elementos, mostrará esculturas de papel maché que representan al rey Alberto y a la reina Paola como cerdos.
A pesar de su experiencia personal, Boël asegura que sigue apoyando la monarquía y que lo único que le duele es que su padre se niegue a reconocerla.
"Cada hijo tiene derecho a tener un padre y a ser reconocido por su progenitor. Seas rey o guardabosque, eres responsable de los hijos que engendras y no los puedes abandonar", señala Böel. EFE vl/mb/ir
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