Internacional
Por Kristin Roberts
WASHINGTON (Reuters) - El comandante en jefe de las tropas estadounidenses en Irak dijo el martes en el Congreso que planea detener en julio el retiro de sus soldados debido a que la mejora en la seguridad iraquí ha sido frágil.
En un reporte sobre el progreso de las actividades de Estados Unidos en Irak, el cual tuvo repercusiones en la campaña presidencial del país norteamericano, el general David Petraeus dijo se debe detener por 45 días el retiro de las tropas de combate para evaluar la situación de seguridad.
Un reciente incremento de la violencia -incluyendo la muerte de 11 soldados estadounidenses en las últimas 48 horas- han vuelto a colocar a Irak entre las principales preocupaciones de los votantes del país norteamericano, previo a las elecciones de noviembre.
Petraeus dijo ante la Comisión de Servicios Militares del Senado que el incremento de las tropas en el último año ha impulsado a una mejora en la seguridad en varias partes de Irak, pero que esas ganancias son "frágiles y reversibles."
"La situación en algunas áreas sigue siendo insatisfactoria e sigue habiendo innumerables retos," agregó.
"Lo que es más, tal y como nos han recordado los acontecimientos de las últimas dos semanas, y como he advertido repetidamente, el progreso hecho desde la primavera pasada es frágil y reversible," insistió.
El general dijo que una operación iraquí a inicios de este mes para combatir a las milicias chiítas en la ciudad sureña de Basora, que el presidente George W. Bush calificó como un "momento definitorio" para Irak, fue decepcionante, sin adecuada planificación ni preparación.
Para evitar que los logros del pasado año se desvanezcan, Petraeus dijo que había recomendado suspender durante 45 días, desde julio, el proceso de retirada de tropas de Irak para permitir a los mandos evaluar si la situación de seguridad es satisfactoria como para devolver más soldados a casa.
"Recomiendo a mi cadena de mando que continuemos la retirada de las tropas de combate del refuerzo y que, sobre la retirada del último equipo de combate de la brigada de refuerzo en julio, tomemos un período de 45 días de consolidación y evaluación," dijo Petraeus en su testimonio escrito.
Estados Unidos ahora tiene 160.000 soldados en Irak. Bajo planes anunciados el año pasado, el Pentágono está retirando cinco brigadas de combate o alrededor de 20.000 efectivos para mediados de julio, después de un aumento de las tropas el año pasado.
El resultado final es que más de 100.000 tropas estadounidenses podrían permanecer en Irak hasta que Bush finalice su mandato en enero del 2009, dejando al próximo presidente las decisiones sobre el tema.
DIVISIONES POLITICAS
Los precandidatos presidenciales Hillary Clinton, Barack Obama y John McCain, presentes en el debate en el senado, reflejaron con sus intervenciones las divisiones profundas que hay entre los estadounidenses sobre la postura de país en la guerra que ya lleva cinco años.
En una audiencia de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, el senador demócrata por Illinois Barack Obama dijo a Petraeus y al embajador estadounidense en Irak, Ryan Crocker, que Washington necesita aumentar la presión sobre los iraquíes para que resuelvan sus diferencias.
"Una mayor presión es una forma moderada, según mi punto de vista, y aquí es donde discrepamos, incluye un calendario para el retiro de tropas. Nadie pide una salida precipitada, pero sí creo que tiene que haber una presión mesurada, pero creciente, y acciones diplomáticas que incluyan a Irán," dijo Obama.
La senadora de Nueva York Clinton, que también busca la nominación presidencial para representar al Partido Demócrata, dijo a Petraeus que Estados Unidos debería comenzar a retirar sus tropas de Irak para concentrarse en problemas en otras áreas del mundo.
"Creo que es tiempo de comenzar un proceso ordenado de retiro de tropas, comenzar a reconstruir nuestro Ejército y concentrarnos en los desafíos presentados por Afganistán, los grupos terroristas globales y otros problemas que enfrentan los estadounidenses," dijo Clinton.
En tanto, el senador republicano McCain dijo que veía una posibilidad genuina de éxito en Irak y advirtió que una derrota podría requerir que tropas estadounidenses vuelvan a la guerra.
"No estamos más con la mirada fija en el abismo de una derrota y podemos ahora mirar hacia un genuino proceso de éxito," dijo McCain, un fuerte defensor de la presencia de Estados Unidos en Irak, lo que lo ha impulsado a ser el nominado presidencial de su partido.
CRITICADOS
Petraeus y Crocker fueron criticados por el presidente de la Comisión de Servicios Militares, el senador demócrata Carl Levin, que dijo en la sala llena de periodistas y curiosos que la interrupción de la retirada sería simplemente "la próxima página en un plan de guerra que no tiene estrategia de salida."
Levin dijo que los pequeños pasos políticos del Gobierno iraquí están en peligro por "la incompetencia y el liderazgo excesivamente sectario" del primer ministro, el chiíta Nuri al Maliki.
Durante dos días, Petraeus y Crocker evaluarán el progreso desigual del aumento en las tropas del año pasado, que pretendía crear la calma necesaria para que los políticos iraquíes avanzaran en las leyes y para que los distintos grupos se reconciliaran.
(Reporte adicional de David Morgan, Andrew Gray and Andy Sullivan; escrito por Steve Holland; editado en español por Silene Ramírez)
Terra/Reuters