Internacional
Por Katie Nguyen y Daniel Wallis
NAIROBI (Reuters) - La oposición de Kenia suspendió el martes las negociaciones con el partido del presidente Mwai Kibaki, mientras la policía lanzó gases lacrimógenos para dispersar a manifestantes que protestaban contra la paralización del acuerdo sobre un gobierno compartido.
Kibaki y su rival y líder opositor Raila Odinga retrasaron el lunes la designación de un gabinete tras estar en desacuerdo sobre cómo compartir los ministerios y se intercambiaron acusaciones sobre quién es el responsable de la parálisis.
El gabinete es decisivo para alcanzar un acuerdo que ponga punto final a la crisis poselectoral de Kenia.
Anyang' Nyong'o, secretario general del Movimiento Democrático Naranja de Odinga, dijo que las conversaciones fueron suspendidas hasta que el partido de Kibaki "reconozca totalmente el acuerdo para compartir el poder al 50/50 y el principio de equilibrio de carteras."
El portavoz del Gobierno Alfred Mutua condenó la retirada y acusó al Movimiento Democrático Naranja de estar jugando.
"Ellos son los que no quieren la coalición. ãCómo pueden retirarse de las negociaciones y hacer demandas? Las demandas se hacen en la mesa de negociaciones," dijo.
La localidad chabolista de Kibera, una de las mayores de Nairobi, se vio sacudida por las mayores protestas desde que ambas partes firmaron el acuerdo en febrero con el que esperaban terminar con la violencia que causó la muerte de al menos 1.200 personas desde la polémica reelección de Kibaki en diciembre.
Varios jóvenes saquearon tiendas y quemaron neumáticos, mientras algunos destrozaron las líneas ferroviarias que enlazan al puerto de Mombasa, el mayor de la región, con Uganda, dijeron testigos.
Además en Kisumu, un bastión de la oposición en el oeste del país, la policía controlaba a una multitud airada que gritaba: "Sin gobierno no hay paz," según otros testigos.
DIFERENCIAS POLITICAS
En un signo de la creciente preocupación internacional, varios socios colaboradores en su desarrollo, como Gran Bretaña, Estados Unidos, el Banco Mundial y Naciones Unidas (ONU) pidieron "con fuerza a los partidos que lleguen a un acuerdo rápido sobre la formación de un gobierno de coalición."
Kenia, la mayor economía del este de Africa y un importante centro regional de comercio, transporte y turismo, se vio muy dañada por los disturbios étnicos de enero y febrero, los peores desde la independencia del país en 1963.
"La política puede hacer verdadero daño a nuestra economía," opinó Friday Mwafuga, director de negociaciones en el Cooperative Bank. "Hasta que no se solucione este problema, nos esperan tiempos duros," agregó.
Nyong'o, del movimiento de Odinga, dijo que la oposición exige que el gabinete parcial ya designado por Kibaki sea disuelto antes de seguir con las negociaciones.
Además añadió que ya no respetará un acuerdo anterior para un gobierno de 40 ministros y que quieren 34 carteras.
Pero algunos analistas creen que aunque el partido de Odinga está aumentando la presión para lograr lo que quiere, no tiene mucho espacio de maniobra.
"Pueden aceptar los puestos ofrecidos, retirarse de la coalición o recurrir a la acción masiva," dijo el analista político Mutahi Ngunyi, pero retirarse daría todo el poder a Kibaki y la acción masiva "no tiene sentido," tras el derramamiento de sangre de principios de este año.
(Reporte adicional de Duncan Miriri, Wangui Kanina y Hereward Holland; escrito por Daniel Wallis; Traducido por Servicio On line de Madrid y editado en español por Silene Ramírez en Santiago)
Terra/Reuters