Bombardeo a FARC
La muerte de cuatro estudiantes mexicanos marcó el inicio de una visita del presidente ecuatoriano Rafael Correa a México, donde su colega Felipe Calderón reclamó justicia por los fallecidos en el ataque militar colombiano a un campamento de las FARC.
"No nos sentiremos satisfechos hasta en tanto no se esclarezca plenamente las circunstancias, los hechos, y se haga la justicia que los padres reclaman", dijo el mandatario mexicano el viernes durante la recepción oficial a Correa, quien permanecerá en el país dos días.
Calderón reiteró la condena de su país a la incursión colombiana a territorio ecuatoriano el 1 de marzo que provocó una de las mayores crisis en la región y agradeció a su par de Ecuador por las atenciones que la mexicana herida, Lucía Morett, recibió en un hospital militar de Quito.
"Este conflicto ha resultado particularmente doloroso para México", dijo y reiteró la disposición de su gobierno de contribuir a preservar la paz en la región.
Correa dijo que Ecuador había atendido a Morett como un gesto de solidaridad, igual que a su juicio "el pueblo mexicano hubiera brindado a un ecuatoriano en similares circunstancias".
Consideró que los "lazos de hermandad" entre los dos países se manifestaron durante la pasada cumbre presidencial del Grupo de Río a principios de marzo en República Dominicana, cuando México apoyo a Ecuador en su demanda de respeto a la soberanía de su territorio.
El ejército colombiano incursionó a Ecuador para atacar un campamento de las FARC el 1 de marzo. El ataque dejó 25 muertos, incluido el alto jefe guerrillero Raúl Reyes, además de los cuatro estudiantes mexicanos.
Terra/AP
