Ante denuncias
Brown afirmó que, pese a las presiones de la globalización, quienes recogen los tomates ganan 12,46 dólares por hora, y que su grupo denunciaría de inmediato a cualquier empleador que cometiese abusos.
Por su parte, Lucas Benítez, cofundador de la Coalición de Trabajadores de Immokalee (CIW), dijo que los trabajadores, muchos de ellos de México y Centroamérica, son sometidos a toda clase de abusos y que ha habido incluso algunos casos de "esclavitud" en los últimos años.
"El desequilibrio de poder entre los trabajadores y las empresas hace que florezca la esclavitud", dijo Benítez.
Terra USA/EFE

