Estados Unidos
Washington.- Mientras el presidente George W. Bush y el Papa Benedicto XVI hablaban en la Casa Blanca de la necesidad de una reforma migratoria humanitaria, el gobierno realizó una de las mayores redadas contra inmigrantes en cinco estados.
Durante la reunión en la Oficina Oval, el presidente estadunidense y el jerarca católico abordaron la situación de América Latina y la importancia de una política coordinada sobre migración, especialmente el "tratamiento humano" de las personas.
Casi al mismo tiempo, agentes federales de Inmigración catearon plantas frigoríficas de la compañía Pilgrim's Pride en cinco entidades del país, como parte de una investigación de venta de identificaciones falsas a trabajadores indocumentados.
El tema de migración fue retomado en la conversación por el presidente Bush y el de América Latina fue traído a colación por Benedicto XVI, según detalló una funcionaria de la Casa Blanca.
Cientos de agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas ingresaron este miércoles, en una operación coordinada, en frigoríficos de la firma en Texas, Arkansas, Florida, Virginia del Oeste y Tennessee.
Según la empresa, fueron detenidas unas 400 personas, entre ellas por lo menos 32 mexicanos en Virginia del Oeste.
Janet Murguía, presidenta del Consejo Nacional de la Raza (NCLR, por sus siglas en inglés), deploró la ola de redadas y deportaciones.
"Es necesario cambiar este ambiente de odio contra nuestra comunidad", dijo a Notimex.
Por ello, grupos como el NCLR lanzaron un nuevo sitio en internet, wwww.stopthehate.org, a fin de que se denuncien actos de racismo, hostigamiento, discriminación laboral, violaciones de los derechos humanos o civiles contra inmigrantes.
Terra/Notimex


