Escándalos de pedofilia
El papa Benedicto XVI atacó el miércoles por la noche la "pornografía y violencia" que corrompen a la sociedad estadounidense, un día después de admitir "la vergüenza" de su Iglesia por el escándalo de los curas pedófilos.
"¿Qué significa hablar de protección infantil cuando la pornografía y la violencia pueden hoy ser vistas en tantos hogares a través del amplio acceso a los medios?", cuestionó el sumo pontífice durante la segunda jornada de su visita a Estados Unidos en la que se reunió con George W. Bush en la Casa Blanca.
Tras visitar con los obispos estadounidenses el santuario de la Inmaculada Concepción en Washington, el Papa hizo un "mea culpa" por el escándalo de los abusos sexuales de menores por parte de sacerdotes, que estalló en 2002, motivo de "honda vergüenza" y "enorme sufrimiento" para la Iglesia, según señaló.
Benedicto XVI amonestó a los cerca de 400 obispos estadounidenses, que forman una de las más numerosas conferencias episcopales del mundo, por su gestión en los casos denunciados de abusos sexuales por parte de sacerdotes, un problema que tenía décadas de historia cuando salió a la luz, y oró por "la compasión y la atención de las víctimas".
Aunque admitió que la respuesta "no fue fácil", fue "tratada de pésimo modo", dijo.
A ellos les urgió "reconocer y afrontar el problema de los abusos sexuales en el contexto eclesial".
Pero dijo que el azote de la pedofilia "se encuentra no solo en la diócesis, sino en todos los sectores de la sociedad", al denunciar la "ruptura de valores" de la sociedad estadounidense, con la "pornografía y violencia" omnipresentes.
Terra/AFP


