Francia-medioambiente-pobreza-inflación-EEUU 2aNota
El presidente francés Nicolas Sarkozy anunció este viernes que duplicaría la ayuda contra la crisis alimentaria, al mismo tiempo que pedía un combate mundial contra la pobreza y en favor del medioambiente, ante representantes de las 16 mayores economías mundiales.
Es "urgente actuar para reforzar la seguridad alimentaria en un momento en que 37 países sufren una muy grave crisis alimentaria", declaró Sarkozy, que anunció que la ayuda francesa pasará a ser de 60 millones de euros anuales.
El presidente francés pronunció un discurso en el segundo día de debates sobre los trastornos climáticos, en la tercera edición de los MEM (Majors economies meeting), los encuentros entre los ocho industrializados del G8, las grandes economías emergentes como China e India y la Unión Europea, iniciados en septiembre pasado por Estados Unidos.
Estas economías son responsables en total del 80% de las emisiones mundiales de gases con efecto de invernadero.
Destacando el vínculo entre crisis alimentarias y trastornos climáticos, el jefe del Estado francés alertó sobre los peligros que plantean éstos últimos para el desarrollo, la seguridad y al fin y al cabo, para la paz.
"Esos trastornos son de manera creciente un peligro para la seguridad alimentaria. El empobrecimiento de los recursos de agua, la tensión creciente en torno a los recursos agrícolas y pesqueros, agravada por fenómenos climáticos extremos cada vez más frecuentes, son otros tantos desafíos mayores que amenazan el desarrollo, sobre todo en Africa", expresó.
Sarkozy ilustró sus propósitos evocando la guerra en Darfur (este de Sudán), una "mezcla explosiva de cambio climático que se agrega a la pobreza", dijo.
La crisis "exige respuestas inmediatas", pero también una "estrategia ambiciosa de ayuda a la agricultura", señaló, evocando una "asociación mundial para la alimentación y la agricultura", contenida en una proposición que se dispone a hacer para reforzar la coordinación de los grandes actores de la política y la economía internacionales.
Frente a esta doble situación crítica, Sarkozy recordó que la comunidad internacional debe llegar a un acuerdo global sobre el clima al horizonte de 2009, según el compromiso adquirido en la conferencia sobre el clima celebrada en Bali en diciembre pasado.
La organización humanitaria Oxfam-Francia calificó sin embargo de "espejismo" el anuncio del presidente Nicolas Sarkozy.
"Por una parte, el presidente de la República francesa pretende no poder quedarse indiferente a la revuelta de los que, en los países del sur, no pueden comer cuando tienen hambre", recordó en un comunicado el director general de Oxfam-Francia, Luc Lampriere.
"Por otra, recorta los presupuestos de ayuda pública al desarrollo y apoya a Europa en la negociación de acuerdos comerciales desfavorables al desarrollo de esos países", denunció.
De su lado, las dos principales organizaciones internacionales de defensa del medioambiente - Greenpeace y WWF- calificaron de "blando" y "timorato" el discurso del presidente francés frente a la posición estadounidense.
El miércoles en la noche, el presidente norteamericano George W. Bush anunció un tope en las emisiones de gas con efecto invernadero de su país (GEI) para 2025, mientras que la Unión Europea, que se fijó como objetivo una reducción de al menos un 20% o incluso un 30% para 2020, apunta a un 50% para 2050.
El jueves, al iniciarse la reunión, una lluvia de críticas muy acerbas fue la réplica a la posición estadounidense, considerada como un "paso atrás" con respecto a los compromisos adoptados en diciembre en Bali.
Terra/AFP