JUSTICIA
Clermont (Florida), 18 abr (EFE)- El lunes inicia en un tribunal de Florida el juicio contra un hispano acusado de provocar la muerte de la hija de dos años de su ex novia y nieta del pugilista puertorriqueño, campeón mundial de boxeo, Wilfredo Vásquez.
Nilton Díaz, de 28 años, fue acusado por la fiscalía del condado Lake, donde ocurrieron los hechos en febrero de 2006, de provocar la muerte de Noeris Vásquez, hija de Samaris Bobea, con quien mantenía una relación sentimental.
Díaz, de origen peruano, ha defendido desde un principio su inocencia en los cargos que enfrenta, elevados por un gran jurado en febrero pasado, de muerte en segundo grado, a asesinato en primer grado.
"Me siento bien, confiado en que la verdad saldrá a la luz y que se verá mi inocencia", dijo hoy a Efe en breve entrevista por teléfono Díaz, quien admitió su ansiedad ante el juicio.
El lunes tanto su defensa, encabeza por el abogado José Báez y la fiscalía, empezarán a entrevistar potenciales jurados del caso.
Wilfredo Vásquez, abuelo de la pequeña y quien en distintas ocasiones ha pedido desde Puerto Rico justicia, dijo hoy que viajará desde hacia el centro de Florida para estar presente en el juicio que se espera tarde una dos semanas.
Noeris Vásquez, de dos años, murió el 13 de febrero de 2006 en el Centro Médico Celebration, en Osceola, donde fue trasladada después que Díaz la encontrara inconsciente frente al televisor en la sala de su casa en Clermont.
De acuerdo con el reporte policial de entonces, Bobea quien quedó embarazada de Díaz durante el transcurso de las investigaciones y ahora es madre de una pequeña de poco menos de dos años, dijo que dejó a la niña con Díaz por alrededor de quince minutos del sábado por la noche que ocurrieron los hechos, para salir "a comprar dulces para la niña".
Díaz, un músico y vendedor de bienes raíces, se aprestaba a asistir a una fiesta cuando salió con la niña en brazos, aún a medio afeitar, hasta la casa de su vecina, Millie Day, donde la pequeña fue atendida por paramédicos y traslada al hospital.
Según informes de la Comisaría de Lake, que investigó el caso, los resultados de la autopsia indican que la menor murió a consecuencias de contusiones y heridas en su cráneo, pero no establece el momento en que los mismos habrían sido propinados.
"Cuando la niña llegó aquí", su cabecita estaba normal, no se sentía ni se veía rota", dijo entonces a la prensa Day, la vecina que asistió a la menor.
De ser encontrado culpable Díaz podría enfrentar la pena de muerte o la cadena perpetua, de acuerdo con los estatutos de Florida. La fiscalía empero, no buscará la pena capital, según archivos del tribunal.EFE wt/ma
Terra/EFE