Conflicto colombiano
Allegados de Ingrid Betancourt denunciaron hoy como "verdaderamente indecente" que se especule sobre el estado de salud de la rehén de las FARC y abogaron porque la guerrilla y el Gobierno colombiano negocien cuanto antes un acuerdo humanitario que saque a los cautivos de su "gulag itinerante" en la selva.
París, 19/04/2008- Lorenzo y Fabrice Delloye, hijo y primer marido, respectivamente, de la rehén colombo-francesa de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) desde hace 2.245 días, protagonizaron hoy una concentración de "manos blancas", junto a unas 30 personas, ante el retrato de Betancourt colgado en la fachada del Ayuntamiento de París.
Levantaron sus manos untadas de harina blanca con la palabra "paz", en castellano, escrita con tinta negra en la palma.
Delloye explicó a Efe que con las manos blancas, señal de "paz", se quiere pedir a las FARC y al presidente de Colombia, Álvaro Uribe, "gestos de comprensión mutua" para abrir el diálogo.
El acto de hoy también era para rechazar el debate sobre la salud de Betancourt e insistir, tras el fracaso de la misión humanitaria enviada por Francia a Colombia, que "hay que hacer todo para sacar a los rehenes" de su cautiverio "abominable".
"Mamá no está en un hotel de lujo, no está de vacaciones. Los rehenes están en la selva, en un gulag itinerante (...). Están muy mal, mamá está muy mal. Es hora de actuar por ellos", dijo el hijo de Betancourt ante las cámaras.
Su padre calificó de "verdaderamente indecente" que se quiera "especular" sobre el estado de la mujer y rechazó las afirmaciones de la senadora colombiana Piedad Córdoba de que está "bien".
Terra/EFE



