Internacional
Por Antoine Lawson
LIBREVILLE (Reuters) - Cuando el cuerpo de Ralph Edang N'na, de 13 años, fue hallado desangrado y con enormes heridas en sus genitales, pecho y cuello el mes pasado, muchos en Gabón pensaron que habían sido los políticos quienes habían ordenado su asesinato.
El asesinato de niños y jóvenes adultos, cuyos órganos son comidos o usados para hacer amuletos mágicos, aumentó en los últimos años en esta nación del centro africano rica en petróleo. Activistas dicen que algunos políticos gaboneses usan los rituales de magia negra para elevar sus posibilidades de ganar lucrativos puestos de Gobierno.
Con las elecciones para el consejo municipal local previstas para el 27 de abril, muchos temen un aluvión de horrorosos asesinatos de niños.
Cada semana, en la capital Libreville se descubren cuerpos mutilados, a pesar de las patrullas policiales, y las calles rápidamente se vacían en cuanto cae la noche. Ansiosos padres vigilan de cerca las inmediaciones de las escuelas para evitar que sus hijos sean secuestrados.
"Los crímenes más horribles son cometidos previo a las elecciones y a los cambios de gabinete, y la capital se vacía de ciertos tipos de políticos quienes se van al interior para llevar a cabo brujerías," dijo el pastor Francois Bibang, un miembro de la Asociación para la Lucha contra los Crímenes Rituales (ALCR, por su sigla en inglés).
En los asesinatos rituales, que son realizados en varios países africanos, a las personas, a menudo niños, se les da muerte para extraer partes de su cuerpo y sangre con la creencia de que traerán éxito social y poder político.
La ALCR dijo que sólo en febrero hubo 12 asesinatos por el estilo en Gabón.
"Lamentablemente, esta práctica parece estar generalizándose en Gabón," comentó Jean-Elvis Ebang Ondo, quien fundó ALCR después de que su hijo de 12 años fuera secuestrado, asesinado y mutilado en 2005.
El Gobierno en noviembre de 2006 montó un Observatorio Nacional de los Derechos de los Niños para implementar el estatuto de la ONU sobre el tema, que consagra el derecho a la salud, la educación y la protección contra abusos.
Gabón, con solo 1,6 millones de habitantes, es uno de los mayores productores de petróleo del Africa subsahariana, pero la mayor parte de su población sigue viviendo en la pobreza, mientras los miembros de una rica elite conducen relucientes automóviles nuevos a lo largo del bulevar frente al mar de Libreville.
Omar Bongo, el presidente de mandato más largo en el mundo, ha gobernado el país desde 1967 y usó los fondos del petróleo para tejer una red de influencias que ha generado una cruda competencia por los lucrativos empleos políticos.
Después de que un código penal aprobado en enero omitiera cualquier alusión a los crímenes rituales, Ondo instó al Gobierno para que averigüe cuántas personas más habían sido asesinadas de este modo.
"PARTES SOBRANTES"
No existen cifras claras acerca de cuántos niños y adolescentes son asesinados en matanzas rituales en Gabón.
Frederic Ntera Etoua, el director de una asociación contra crímenes rituales, dijo que desde 1986 habían tenido lugar 290 asesinatos en las densas junglas de la provincia Ogooue-Ivindo, al noroeste, donde murió Ralph Edang N'na.
"Existe una organización piramidal con políticos en su dirigencia que buscan las famosas 'partes sobrantes', luego vienen los reclutadores que son los intermediarios y luego los proveedores y vendedores que encuentran a las víctimas inocentes," explicó Bibang.
El presidente del Parlamento, Guy Nzouba Ndama, abrió la última sesión de la asamblea el 3 de marzo denunciando los crímenes rituales por parte de los políticos.
Hasta ahora no ha sido condenado ningún político por su participación en tales crímenes. Un intento de llevar a la justicia a un legislador de la región de Gamba, rica en petróleo, fracasó el año pasado después de que alegara su inmunidad parlamentaria.
Philippe Ndong, un profesor de sicología de la universidad de Libreville, afirma que los crímenes rituales datan del 2001.
"Una niña de 8 años fue secuestrada en el departamento de Ndolou y asesinada en Mouila. El presunto responsable era un candidato al parlamento que llegó al Gobierno después de este crimen," comentó Ndong.
Ndong menciona otros asesinatos rituales.
En 2002, un hombre de unos 20 años, Lucien Bigoundou, fue asesinado en el bosque de Digoudou, en el centro de Gabón, durante un viaje de caza junto a compañeros quienes le cortaron los genitales y otras partes de su cuerpo.
En marzo de 2005, los cadáveres de dos niños de 12 años fueron arrastrados por la marea a una playa de Libreville -uno era el hijo de Ebang Ondo. Un mes más tarde, Warlys Igor Mboumba, de seis años, fue hallado muerto en una alcantarilla de Libreville, con su cuerpo desangrado.
En enero de 2006, los cuerpos de tres niños menores de cuatro años fueron descubiertos en el baúl de un auto en un patio privado.
Y en abril pasado, fueron linchados dos hombres sospechosos de sodomizar a un niño de 3 años y de extraer su sangre en un asesinato ritual.
"Queda a criterio del Gobierno terminar de inmediato con esta impunidad o correr el riesgo de ver un recrudecimiento de la justicia por mano propia," dijo el pastor Emile Ngoua, un miembro de ALCR.
(Escrito por Daniel Flynn; Editado en español por Patricia Avila)
Terra/Reuters