Internacional
Por Jason Subler y Ben Blanchard
PEKIN (Reuters) - China buscaba el domingo contener los arranques de nacionalismo causados por protestas durante los relevos de la antorcha olímpica, y la prensa estatal instó a la población a canalizar el patriotismo con expresiones "racionales."
Sin embargo, las manifestaciones en contra de la independencia del Tíbet y la cobertura mediática de Occidente sobre los recientes disturbios en la región del Himalaya continuaban en varias ciudades, reportó la agencia oficial de noticias Xinhua.
Más de 1.000 estudiantes en Xi'an, en la provincia noroeste de Shaanxi, alzaron carteles frente de una sucursal del supermercado francés Carrefour, condenando las protestas en contra del régimen chino durante el relevo en París de la antorcha olímpica.
"Ellos cantaban 'Apoyen a las olimpiadas', 'Vamos China' y 'Condena a CNN' con altavoces," sostuvo Xinhua.
La cadena estadounidense ha sido criticada en China en parte por los comentarios hechos la semana pasada por uno de sus presentadores, y se ha convertido en símbolo de la frustración china ante lo que consideran como una cobertura mediática parcial en Occidente sobre los recientes disturbios en el Tíbet.
El domingo, las manifestaciones se extendieron a las ciudades de Harbin y Dalain, así como a Jinan, capital de la provincia de Shandong, al este del país, sostuvo Xinhua. Estas se produjeron luego de protestas similares ocurridas el sábado, acompañadas por llamados a boicotear los productos franceses.
En un signo de preocupación por el fervor nacionalista, la prensa estatal de China publicó el domingo llamados a la calma.
El Diario del Pueblo, del gobernante Partido Comunista, emitió una columna titulada: "¿Cómo puede ser más poderoso el patriotismo?," señalando que las personas tienen el deber de expresar su amor por su país "calmada y razonablemente."
El comentario, que más tarde fue mencionado en un reporte de la televisión estatal, dijo que los chinos deberían centrarse en aumentar el poderío de la nación y lidiar con los problemas de forma tranquila.
China ve los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 que se celebrarán en agosto como una oportunidad para proyectar una imagen positiva al mundo.
Pero las interrupciones en los relevos de la antorcha olímpica en Londres, París, San Francisco y Nueva Delhi han amenazado con incrementar la frustración y la irritación entre los chinos.
El domingo, la llama olímpica llegó a la capital malaya, Kuala Lumpur, en medio de fuertes medidas de seguridad.
(Reporte Adicional de Benjamin Kang Lim en Pekín, Sophie Taylor en Shanghái y Jalil Hamid en Kuala Lumpur; editado en español por Marion Giraldo)
Terra/Reuters