Despedida
Terminó el primer viaje del papa Benedicto XVI a Estados Unidos desde que fue elegido hace tres años.
El avión del pontífice, llamado "Pastor Uno", despegó la noche del domingo del aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York.
El vicepresidente estadounidense Dick Cheney encabezó una ceremonia de despedida para el Papa al final de su sexto día de visita. El ex presidente Bill Clinton y su esposa, la precandidata presidencial demócrata Hillary Rodham Clinton, también asistieron.
La jornada papal inició con una bendición al lugar donde se levantaba el Centro de Comercio Mundial, lugar de los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001, y pidió que Dios trajera "paz a nuestro mundo violento".
La visita de papa Benedicto al lugar, donde murieron 2.900 personas al desplomarse las torres, fue un momento de gran intensidad durante su visita, que se ha caracterizado por expresiones multitudinarias de júbilo del público, que pugna por ver al ex catedrático que encabeza la Iglesia Católica desde hace tres años.
El pontífice ingresó al lugar en el papamóvil por la misma rampa que utilizan los camiones que participan en la obra de construcción, cerca del punto donde estaba situada la torre norte. Avanzó a pie el último trecho y oró de rodillas por unos momentos. A continuación encendió un cirio.
Los restos de más de 1.100 personas nunca fueron identificados.
Al hablarle a un grupo de sobrevivientes, clérigos y funcionarios públicos, el Papa se refirió a las muchas religiones de las víctimas que murieron en el lugar, "escenario de increíble violencia y dolor".
Benedicto invitó a 24 personas relacionadas de algún modo con la tragedia, ya sea sobrevivientes, familiares de víctimas y cuatro rescatistas. Se reunió con cada uno en privado y después les mencionó en su oración.
Centenares de personas se congregaron en la parte exterior del lugar, detrás de barricadas de la policía, a la espera de ver al Papa.
El pontífice estaba acompañado por el cardenal de Nueva York, Edward Egan; el alcalde Michael Bloomberg; así como los gobernadores de Nueva York, David Paterson, y de Nueva Jersey, Jon Corzine. El sitio es de propiedad de la Autoridad de Puerto de Nueva York y Nueva Jersey.
Terra/AP







