América Latina
ASUNCION (Reuters) - El presidente electo de Paraguay, Fernando Lugo, dijo el miércoles que el combate a la pobreza será uno de los principales desafíos de su Gobierno, que en cuatro meses comenzará a administrar una de las economías más pequeñas de la región.
Lugo se impuso con cerca de un 40 por ciento de los votos en las elecciones presidenciales del domingo, según las últimas cifras oficiales, en unos comicios históricos que pusieron fin a 61 años de Gobierno del centroderechista Partido Colorado.
El ex obispo católico recibirá una economía que creció un 6,4 por ciento en el 2007 gracias a un aumento de las exportaciones agropecuarias, pero con casi un 40 por ciento de la población viviendo en la pobreza.
"Es uno de los grandes temas y desafíos que pasa por la generación de empleos y dar oportunidades a la mayoría de los ciudadanos," dijo Lugo en una conferencia de prensa en su tercer día como mandatario electo.
En el inicio de su campaña, Lugo se declaró un "abanderado de los pobres" con quienes convivió durante más de una década cuando era obispo del norteño departamento San Pedro, una de las zonas más relegadas de Paraguay.
"Aquí no se ha dado oportunidad a mucha gente, especialmente al estamento juvenil," resaltó.
"El Estado paraguayo es responsable del bienestar de todos y no escatimará esfuerzos, medios y dinero para que esta pobreza creciente en nuestro país por lo menos se sienta disminuida," aseveró.
Durante el Gobierno del presidente saliente Nicanor Duarte Frutos, el número de pobres extremos aumentó, los precios se dispararon y miles de paraguayos abandonaron el país en busca de empleos, principalmente en España.
El desempleo alcanza a alrededor de un 11 por ciento de la población económicamente activa, pero el empleo informal abarca a cerca de una cuarta parte de ese universo.
Lugo, quien como candidato se reunió con paraguayos residentes en Argentina, Estados Unidos y España y recibió un fuerte apoyo electoral desde Buenos Aires, dijo que dirigirá también su mirada a los emigrantes.
"Esto no significa que el 16 de agosto puedan volver los más de 100.000 paraguayos en España ni 500.000 de Buenos Aires," dijo.
"Sus reclamos son justos y el más importante es la reforma de la Constitución para posibilitar el voto de los paraguayos en el extranjero (...) y esperamos mejorar la situación del empleo en el país para que puedan retornar," añadió.
(Reporte de Mariel Cristaldo, escrito por Daniela Desantis. Editado por Silene Ramírez)
Terra/Reuters