FRANCIA-SARKOZY
París, 24 abr (EFE)- El presidente francés, Nicolas Sarkozy, afronta el reto de intentar recuperar la confianza de los ciudadanos y su propia credibilidad, y explicar sus reformas, en una larga entrevista televisada hoy, en vísperas del primer aniversario de su elección al Elíseo.
Durante al menos noventa minutos, desde las 18.15 GMT, el jefe de Estado conservador responderá a las preguntas de cinco periodistas de televisión sobre los más diversos temas desde el Elíseo.
Nuevos sondeos publicados hoy confirman que Sarkozy no lo tiene fácil, confrontado a una persistente y fuerte impopularidad, malos indicadores económicos y repetidos episodios de cacofonía gubernamental en las últimas semanas.
Una encuesta de BVA en "La Tribune" muestra que el 83 por ciento de los sondeados están menos confiados en la futura situación económica del país, y un 89% en la evolución del poder adquisitivo.
El deterioro del poder adquisitivo, en medio del repunte de la inflación, es uno de los principales reproches de los franceses a Sarkozy, que en su campaña electoral había prometido mejorarlo.
Un sondeo de CSA publicado en "Le Parisien" coloca a Sarkozy en cola del pelotón de los presidentes desde 1958, con un 53% de los encuestados convencidos de que ha representado mal la Francia de hoy, mientras, según Ifop, el 72% está descontento con su balance.
Para los editorialistas, Sarkozy tiene que explicar su política, fijar las próximas etapas y dar coherencia a su acción, fijando prioridades. Le invitan también a un ejercicio de humildad y a reconocer sus errores.
El mismísimo primer ministro, François Fillon, le ha instado públicamente a "volver a marcar el rumbo" de las reformas a llevar a cabo y "explicar" las ya lanzadas: "aguardamos una hoja de ruta para las próximas semanas y meses", afirmó.
El torbellino de anuncios confusos de reformas, el ejercicio presidencial del poder en solitario y la sonada derrota conservadora en las elecciones locales del pasado marzo han generado el descontento entre legisladores del partido de Sarkozy, la UMP.
"Queremos que dé un sentido a nuestra acción. No se necesita un catálogo de medidas", dijo un diputado, mientras otro afirma que fue "un error" presentar todas las reformas de golpe y "hacer creer que darían resultados enseguida".
Desde la oposición de izquierdas, el líder del Partido Socialista (PS), François Hollande, pide a Sarkozy que "por fin" dé "legibilidad" a su acción, ya que "nadie hoy, incluso en su gobierno y su mayoría, entiende ya nada", y también que reconsidere las medidas "más injustas" que ha impulsado.
Ségolène Royal, la candidata del PS a la que Sarkozy venció en las Presidenciales de 2007, ya ha sentenciado que su primer año en el Elíseo ha sido "un año perdido" para Francia, que ha quedado sumida en "la inseguridad".
El centrista François Bayrou, para quien la causa de la caída libre de popularidad del presidente está "en él mismo, sus gustos y opciones", afirma que los franceses quieren "profundidad, no apariencias", y duda de que el jefe de Estado pueda cambiar.
Desde la ultraderecha, la número dos del Frente Nacional, Marine Le Pen, acusa a Sarkozy de "no saber en absoluto a donde va" y no espera "nada" del "ejercicio de palabras" de hoy. EFE al/ig
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